Cuando nació el Bloc en nuestra población, me alegré muchísimo, creía que siendo nacionalistas tanto de derechas, como de izquierdas, serían unos buenos “árbitros” para colaborar a mejorar la gestión municipal.
Pero el tiempo ha pasado y todavía no se, ni nadie de nuestra población, el color político que les pueda definir o identificar.
En política se puede ser de extrema derecha, derechas, centro derecha y nacionalistas de derechas; o exactamente lo mismo en las izquierdas.
Ha pasado y sigue pasando el tiempo, reflexiono y llego a la conclusión de que el perfil del Bloc de Bellreguard, es el de los herederos de “la gente bien de antes”, que en su día estaba de moda revelarse contra las ideas políticas de los suyos, llamándose “progresistas” y “nacionalistas”… pero “progresistas” quedaba bien y de izquierdas, les sonaba un poco a “descamisados”.
Al Bloc le regalaron cuatro años de Alcaldía que los convirtió en estériles. Les volvieron a regalar cuatro años más de alcaldía, con unos resultados como deben ser. Cuando se esta en el gobierno municipal es para hacer cosas. Quien sí las hizo fue el Sr. Femenía, y como es de costumbre en el Bloc, se llenaron el pecho de medallas.
Si en realidad tenemos unos nacionalistas de derechas, su obligación moral hubiese sido darle las gracias al Sr. Femenía por los ocho años de regalo que les hizo. Nunca se ha conocido con tan poco apoyo en las urnas, que tuviesen tanto poder. Y en estas últimas municipales tendrían que haberle devuelto la alcaldía al Sr. Femenía.
La otra realidad que tampoco conocemos es si son nacionalistas “progresistas” y de izquierdas; en cuyo caso se les habría dado la confianza en las urnas pasadas, para ayudar a configurar un gobierno fuerte “progresista” de izquierdas.
Cualquiera de los dos casos sería muy aceptable. Lo que no se les puede permitir, es que se crucen de brazos sin hacer nada por nuestro querido pueblo, mientras deciden si su sexo político es el de los ángeles.
Mi personal opinión, como otra cualquiera.