El jueves día 5 se publicó en LAS PROVINCIAS una carta abierta de Pepe Miret, ex alcalde de Real de Gandia, dirigida a los vecinos del pueblo, en la que además de expresar amargas quejas porque “lo han desplazado de la alcaldía”, califica de “anti-natura” el pacto formalizado entre el PP y el Bloc-Verds.
Para el señor Miret es un pacto difícil de entender. Será porque le faltan entendederas, porque los ciudadanos del pueblo sí lo han entendido, y además lo estaban deseando, aunque sólo fuera porque no gusta a nadie que se desempeñen los cargos electos como si fueran de su propiedad. Pero sobre todo molesta aún más su falta de memoria lo cual desemboca en un alarde de cinismo.
Porque Pepe Miret no debería olvidar su pasado. Hagámosle memoria: en la legislatura que comenzó en 1995 el PP fue el más votado (531), obteniendo cuatro concejales; y mediante un pacto entre el PSOE (431) que obtuvo tres concejales, uno de Unión Valenciana (204) y uno del Bloc (193), le quitaron la alcaldía al PP. ¿No se acuerda señor Pepe Miret? ¿Se olvida el ex alcalde de cómo inició su andadura política en el Ayuntamiento de Real de Gandia?
Dijo usted en un pleno dirigiéndose al señor Dimas que fue el PP el más votado, “pero la voluntad del pueblo fue que el PP no ganase la alcaldía”. Señor Miret vaya con urgencia al médico para que le trate la memoria, ya que muy pronto se le ha olvidado. Quejarse ahora de que le han dado una dosis amarga de su misma medicina, es una actitud cínica, aunque no sorprendente para los que le conocen, Señor Miret. Referirse al pacto que lo ha descabalgado del machito, como un negocio político, es cuanto menos un atrevimiento, y si sigue por ese camino puede que le saquen los colores, ¿está claro?