La Federación Valenciana de Transportistas no le temblará el pulso a la hora de subir sus tarifas si Francia concreta su intención de cobrar un impuesto especial a los camiones extranjeros que circulen por sus carreteras.
El secretario de estado francés para el transporte, Dominique Bussereau, quiere grabar con una nueva tasa a los transportistas que crucen su país con la intención de subvencionar trenes de alta velocidad, un gran canal entre Bélgica y Francia y un aeropuerto en la Bretaña gala. La excusa que alude es que los camioneros (en gran medida españoles ya que Francia es la única salida por carretera) desgastan sus infraestructuras sin reportar beneficios.
Ante esta situación, la Federación Valenciana de Empresarios Transportistas (FVET) avisó que, en el caso de que la medida se concrete “se subirán las tarifas de forma que el consumidor tendrá que abonar esta nueva tasa”.
FVET se mostró ayer desconfiada en que este impuesto se materializara ya que “siempre sale esta noticia en estas fechas”. En el caso de que se concretara, la Federación tiene previsto reunirse con el Comité Nacional de Transportistas para adoptar medidas conjuntas ya que sería un problema que no sólo afectaría a los camiones valencianos sino a todos los españoles.
Lo que no dudaron es que van a aceptar que ninguna normativa, ya sea de ámbito europeo o de un estado miembro en particular, suponga un aumento de los gastos para las empresas valencianas de transporte. Antes de que esa situación se produjera, subirán las tarifas.
El nuevo impuesto que quiere incluir el gobierno francés se aplicaría a los transportes que no utilizaran autopistas de peajes ya que son los que no pagan nada por su paso por las carreteras de su país.
Gérard Longuet, presidente de la Agencia de Financiación de las Infraestructuras de Transportes de Francia apuntó a finales del mes pasado en una entrevista a La Tribune la necesidad de imponer un sistema de tasas o peajes para este tipo de mercancías.
Arturo Virosque, presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, considera “contradictorio” esta iniciativa con respecto a la política que mantiene el presidente de la república francesa, Nicolás Sarkozy. “Ya lo han querido implantar en dos o tres ocasiones pero lo veo muy difícil y más aún de cara la Unión Europea. El presidente de Francia siempre defiende que quiere unir más a Europa pero con esta medida se contradice”, afirma Virosque.