Un estudio del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) ha demostrado que la edad de los varones no dificulta las posibilidades de embarazo mediante técnicas de reproducción asistida, a pesar de que con la edad sí que empeora la calidad del semén, según explicó el doctor José Bellver, director de la investigación.
El estudio tiene como única limitación los hombres de edades superiores a los 70 ‘‘en tanto que en estos casos no es perfectamente evaluable, ya que son pocos los casos de hombres que en esas edades se acerquen a las clínicas con la finalidad de tener hijos’’.
Lo que sí ha quedado claro ante los ojos de los investigadores es que los resultados en varones de ‘‘20, 60 y 65 años no hemos visto diferencia ni en la tasa de embarazos que se se han podido producir’’, asegura el director del trabajo.
El hallazgo científico del IVI, tal como apunta el doctor Bellver, encierra varias ventajas para los interesados en un embarazo mediante técnicas de reproducción asistida.
Reducir la ansiedad
Por una parte comprta el beneficio de ‘‘saber que en principio el hecho de que el varón sea menor o mayor no tiene importancia’’ y, por otra, un beneficio para los hombres como es que reduce ‘‘la ansiedad que se genera en algunos varones cuando quieren ser padres’’.
Para alcanzar todas estas conclusiones los responsables del estudio analizaron 4.900 casos, de los cuales ‘‘2.200 corresponden a inseminaciones; 1.400 a procesos de fecundación in vitro y 1.200 eran casos de donación de óvulos’’.
El estudio se ha apoyado siempre en casos que, aún siendo distintas las edades de los hombres, las de las mujeres siempre han estado por debajo de los 38 años.
Esta investigación es la segunda que en el ámbito mundial se realizó en 1995 para estudiar la incidencia de la edad en los tratamientos de inseminación.
En fecundación in vitro es el primer trabajo que ha demostrado estos resultados, de acuerdo con la información del doctor Bellver.
En cuanto a estudios precedentes para conocer cómo inflye la edad del varón en un embarazo a partir de la donación de óvulos, los trabajos realizados ‘‘contaban con muy pocos casos’’.
De ahí que Bellver destaque que su estudio ‘‘lo que hace es confirmar que no hay efectos en donación de óvulos’’.
Congreso europeo
Los resultados de esta investigación se presentaron el pasado fin de semana en el Congreso que la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología celebró en Lyon, según fuentes del Insituto Valenciano de Infertilidad.
Junto a este trabajo de investigación, el IVI, desde su centro en Barcelona, dio a conocer la semana pasada la firma de un acuerdo con la Asociación de Enfermos de la Mucopolisacaridosis a fin de que las familias afectadas por esta enfermedad puedan someterse a un diagnóstico genético preimlantacional y seleccionar un embrión sano que evite la transmisión de la enfermedad.
Esta posibilidad se extiende a todos los centros que el IVI tiene en España, tal como señalaron desde la sede de Valencia.
Las mucopolisacaridosis son enfermedades genéticas de las que se consideran raras y para las que no existe curación.
El denominador común de estas patologías es la incapacidad de producir una enzima que degrada los llamados carbohidratos complejos a moléculas más simples.
El IVI también cursó la semana pasada la petición de una pareja alicantina para concebir un hijo que pueda frenar la enfermedad de su hermana de 3 años, que padece MPS-I o Síndrome de Hurler.
Esta enfermedad es un mal que puede provocar malformaciones óseas, sordera, retraso mental progresivo y fallos cardiorrespiratorios, según dieron a conocer desde el IVI tras presentarse el citado acuerdo con la asociación de enfermos.
Esta solicitud es una de las últimas 10 historias clínicas que el IVI ha tramitado con la intención de obtener el permiso de la Conselleria de Sanidad.
Dichas historias pertenecen a niños que están esperando la autorización para seleccionar un embrión compatible con ellos que les pueda salvar la vida.