Valencia, sede de la Copa América, va a ceder a Alicante, en cuestión de horas, el relevo en el interés de todos los aficionados a la vela clásica y los grandes veleros románticos. La Tall Ships’ Race 2007 Mediterranean va a llenar el puerto de Alicante de más de cien buques de vela clásicos de todo porte entre los que destacarán hasta 14 grandes barcos cercanos a los 100 metros, entre buques-escuela de distintos países y clippers.
La atracción turística está asegurada. El Puerto y el Ayuntamiento de Alicante, junto con la Generalitat, que patrocina el acontecimiento, esperan que la ciudad reciba hasta un millón de visitantes y curiosos, atraídos por un acontecimiento que solo tiene parangón con la Cutty Sark Regata que ya tuvo como escenario el puerto alicantino en 2002. La ciudad, con este festival marítimo, se prepara para la salida de la Volvo Ocean Race del año 2008, otra fiesta mundial de la vela.
La Tall Ships’ Race, que va a contar con el “Juan Sebastián Elcano” entre otros grandes veleros escuela, parte el domingo próximo, 7 de julio, para dirigirse a Barcelona, Toulon y Genova en distintas singladuras y estancias que ocuparán todo el mes. El día 3 de julio comenzará la concentración de grandes veleros y a lo largo de toda la semana se celebrarán, tanto en los buques como en el puerto, actos de todo tipo. La ciudad, por su parte, va volcarse en el acontecimiento, que contagiará de vida todo Alicante.
Muchos de los veleros que se dan cita ahora en Alicante han estado en nuestros puertos en otras ocasiones. La fragata “Libertad”, el “Tovarich” ruso, el “Gorch Fock” y desde luego el español “Elcano” han estado en la dársena de las dos ciudades. En esta página de evocación queremos recordar esas estancias y los gloriosos historiales de unos barcos que hacen época.
Juan Sebastián Elcano
El popular buque escuela español, un bergantín-goleta de cuatro palos con 80 años de historia, ha estado otras dos veces en el puerto de Alicante, donde ha entrado con toda la marinería en las vergas. La última vez que fue visto en aguas alicantinas fue en 2002, cuando formó parte de la espectacular regata Cutty Sark, que salió de Alicante el 8 de julio para unirse al grupo de veleros atlánticos en el puerto de A Coruña. Hasta 23 veleros de todo tipo participaron en aquella salida, precedida de gran animación ciudadana y un ambiente turístico inolvidable. El “Elcano” y la “Mir”, buque escuela ruso, fueron los más venerables veleros junto con la “Von Humboldt” alemana y la “Lord Nelson” británica.
Americo Vespucci
El famoso buque-escuela italiano “Amerigo Vespucci” es casi tan veterano como el español “Elcano” y atesora una vida activa en la que ha formado a miles de guardiamarinas. Fue botado en 1930, tras ser construido en los históricos astilleros de Castellammare di Stabbia. Fue el único buque escuela italiano entre 1946 y 1955, fecha esta última en la que se le sumó el “Palinuro”, conocido en Alicante porque participó en la regata “Cutty Sark” de 2002. Con tres mástiles, 26 velas y 2800 metros cuadrados de trapo, el “Vespucci”, que estuvo en Valencia cuando el puerto ya se estaba transformando para la America’s Cup, cuenta en su historial haber viajado hasta Nueva Zelanda, en 2002, cuando los italianos de Luna Rossa pugnaban por conquistar la Copa de las Cien Guineas.
Gorch Fock
El buque escuela alemán “Gorch Fock”, una belleza del mar, es una barca, un velero de tres mástiles, con velas cuadras en el trinquete y la mayor, y velas de cuchillo en la mesana, con casco de acero. Antes de 1939, Alemania construyó cinco veleros iguales, algunos de los cuales están en servicio en otras Armadas del mundo. El “Gorch Fock”, donde se han formado unos 12.000 oficiales, sigue en activo, patrocinado desde el año 1958 por la ciudad de Hamburgo. Desde el pasado 25 de marzo, en que partió de su base de Kiel, está haciendo su viaje número 147, en el que pasó por Tenerife, rumbo a la Martinica. Estuvo unos días en el pantalán central de la dársena de Valencia en septiembre de 2005 y fue visitado por miles de valencianos.
Libertad
La fragata “Libertad”, buque-escuela de la marina argentina, desplaza 3.765 toneladas y tiene 103’7 metros de eslora. Pero sobre todo es el buque de vela de su clase que ostenta el record de velocidad en el tránsito Atlántico, entre Cabo Race y Dublín, de 2.058 millas, con 8 días y 12 horas. Dotado con 27 velas, con 2.652 metros cuadrados de valámen, la “Libertad” ha sido varios años ganadora, como el “Elcano”, del “Boston Tea Pot”, el trofeo que distingue a los veleros que recorren más millas en 124 horas de navegación continuada a vela por el Atlántico. La “Libertad” ha estado varias veces en Alicante y Valencia, donde se le pudo ver en una hermosa entrada, con los guardiamarinas sobre las vergas.
Tovarich
He aquí un ejemplo vivo de lo que suponer perder una guerra. Porque el “Tovarich” ruso es el “Gorch Fock” que Alemania tenía en su flota, junto con otros veleros idénticos construidos antes de 1939, durante el régimen hitleriano. Al ser invadida Alemania por los soviéticos, el velero fue incautado por los vencedores como botín de guerra y se le cambió el nombre. El “Tovarich” (“Camarada”) estuvo en el puerto de Valencia en el verano de 1984, donde fue tomada esta fotografía.
Dar Mlodziezy
El hermoso buque escuela polaco “Dar Mlodiezy” fue construido en los astilleros de Dansk (Dantzing) en el año 1982, con el objetivo de que fuera la principal herramienta de trabajo de su Academia Naval. Heredero de la tradición del “Lwow”, que fue buque escuela en la década de los veinte y del no menos glorioso “Pomorza”, que lo ha sido entre 1930 y 1982 nada menos, el “Mlodziezy” es conocido por su elegante popa clásica. Su arboladura consta de tres palos, que sustentan 26 velas con algo más de 3.000 metros cuadrados vélicos. Con 108’8 metros de puntal a popa es uno de los mayores del mundo.
Reconstrucciones
Alicante y Valencia han visto pasar diversas reconstrucciones de buques históricos nacidas para evocar las gestas de los navegantes españoles.
Es el caso de la “Santa María”, o de la nao “Victoria”, que estuvo en el puerto de Valencia en 2006, dentro de los actos con que el Gobierno se unió a la 32 edición de la America’s Cup.