El director territorial de Educación en Alicante, Luis Ramos, defendió ayer la labor “encomiable” del equipo directivo y docente del instituto Miguel Hernández de Alicante que, según dijo, “ha actuado correctamente desde el principio de conocer el presunto acoso escolar a una alumna del centro”.
De hecho, el propio centro, tras recibir la denuncia de la madre de una adolescente de 15 años que habría sido objeto, supuestamente y durante ocho meses, de vejaciones sexuales con tocamientos e insultos ofensivos por parte de otros alumnos, se “puso a trabajar en el caso porque estos estudiantes que, presuntamente son los agresores, tenían unas circunstancias familiares y académicas especiales y tanto sus tutores como la psicopedagoda estaban ya trabajando con ellos desde hacía tiempo”, agregó Luis Ramos, quien resaltó la actitud de la madre de la menor que “ese mismo día ya había acudido a la Policía sin dejar actuar al centro logrando un afán de protagonismo que no se explica”.
El director territorial quiso dejar claro que no entraba a valorar las medidas judiciales adoptadas por el Fiscal de Menores de Alicante quien ha dictado una orden de protección y alejamiento para la chica, orden idéntica a la que se adopta con las mujeres víctimas de la violencia doméstica. Sin embargo, sí que dejó constancia de su malestar porque “no existe auto judicial, ni se ha celebrado un juicio y tenemos que hacer prevalecer también la presunción de inocencia de los menores que han sido acusados”.
El presidente de la Asociación de Madres y Padres del Miguel Hernández, Miguel Góngora, comentó que nadie tenía conocimiento de que esta joven estaba viviendo esta situación y que “su madre nunca se puso en contacto con nosotros cuando normalmente somos los que hacemos de intermediarios entre las familias y el centro para que se adopten medidas en casos similares”.
Tanto el director territorial como el colectivo de profesores del instituto criticaron “el sensacionalismo con el que se ha tratado este asunto, que ya ha señalado a los alumnos implicados”, subrayó Luis Ramos, quien añadió que “nuestros interés prioritario es que todo vuelva a la normalidad”. Los profesores afirmaron haberse sentido “coaccionados por ciertas informaciones de la prensa” y pidieron responsabilidad a los medios de comunicación “porque hablamos de menores”.