Las numerosas denuncias que acumula el matadero municipal de Xàtiva, por no tratar sus aguas y porque desperdicios orgánicos procedentes de la instalación vayan a parar a veces al alcantarillado, han motivado que el Consistorio adopte la resolución de ordenar, provisionalmente, a la empresa Matacia S. L., explotadora del servicio, que deje de verter a la red y, por derivación, “que se suspenda el ejercicio de su actividad industrial”.
Tal resolución, adoptada por la Junta de Gobierno, se comunicará a la citada firma en la jornada de hoy, al igual que la decisión de los responsables municipales de incoar un expediente sancionador por infracción de la ordenanza de vertidos a la red municipal del alcantarillado, y a la ley de prevención de la contaminación y calidad ambiental de la Comunitat Valenciana.
Pese a que las resoluciones serán de inmediata aplicación se ha resuelto conceder un plazo de 10 días a Matacia para que pueda ejercer un trámite de audiencia y exponer lo que desee.
Se quiere con ello dar solución a un problema que se lleva arrastrando desde hace años y que ha sido denunciado en muchas ocasiones por el Seprona y por los responsables de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR).
Fuentes municipales manifestaron que se han mantenido muchas conversaciones con los responsables de la explotación para que diesen solución al problema y para que instalasen una estación depuradora de aguas residuales en el matadero, pero a pesar de ello la firma no cuenta en la actualidad “con ningún proyecto técnico de estación firmado por un técnico competente, sino que sólo ha presentado una oferta técnico económica para la estación”.
Las mismas fuentes técnicas apuntaron que en distintas ocasiones se han localizado restos orgánicos en el alcantarillado, por vertidos atribuidos al matadero, que han llegado a averiar las bombas que se utilizan para elevar el agua hasta la EDAR.
Además, dijeron que se han producido problemas como la obturación de los conductos, lo que ha hecho que en ocasiones rebosasen aguas sanguinolentas por las trapas invadiendo campos próximos a las instalaciones.
Requerimientos
Dado que los requerimientos de que se aplicasen soluciones han sido reiterados y desatendidos, la Corporación ha decidido no dejar que se demore más el problema. “Les haremos llegar la orden de que no pueden verter al alcantarillado y que vean lo que resuelven”, manifestó ayer el alcalde, Alfonso Rus.
Este político apuntó que se ha tenido mucha paciencia “para tratar de no perjudicar a los trabajadores, pero el problema es ya insostenible”.
Añadió que si quieren mantener la actividad tendrán que recurrir al uso de bidones u a otras soluciones para verter las aguas residuales, porque no se puede consentir que vayan a parar al alcantarillado en esas condiciones, en las que rebasan los parámetros de contaminación que marca la ordenanza municipal.
El problema se considera ya incluso de tipo sanitario y desde el mismo Seprona se ha reclamado en distintas ocasiones al Consistorio setabense una solución, ya que las instalaciones son de propiedad municipal.
Los agricultores también han demandado en distintas ocasiones un tratamiento correcto de las aguas, para evitar que los desperdicios fuesen a parar al agua de riego, como ha ocurrido más de una vez, y se han quejado de tener que soportar malos olores por un tratamiento inadecuado de los desperdicios que se generan en la instalación.
La medida se espera que sirva para que la empresa concesionaria busque soluciones a los problemas que señalan los técnicos municipales e instale una estación de tratamiento de las aguas del recinto.