La ganadora en las elecciones municipales en Gata de Gorgos, Ana María Soler Oliver del Partido Popular, ya piensa, a 11 días vista, en su trabajo al frente del Consistorio.
Soler espera obtener el apoyo del único edil, José Signes Ferrer, de Coalición Valenciana, pero lo que tiene claro es que dará prioridad a la atención a los vecinos, a sus problemas y a los grandes retos que hay por delante en la legislatura.
Soler manifestó que si no se produce el apoyo, que espera que sí, es la lista más votada. “No tendría que haber pactos, para no defraudar al electorado”, comenta Soler.
A la pregunta de cómo está la situación con las otras fuerzas políticas, Soler indicó que “ya se ha visto que con el PSPV no se puede gobernar. Otra cosa es si hubiera cambiado la lista en los primeros puestos”. Pese a ello, Ana Mari quiso resaltar que primero hay que constituir el Ayuntamiento, los concejales, después conceder las delegaciones y “aclarar cómo está el Consistorio, porque sospecho que no está bien. Hay que saber claramente si nos deben, si debemos o si tenemos”. Una de las prioridades es administrar bien las cuentas públicas.
Al hablar de la legislatura que ahora termina, Soler reiteró que “se ha gobernado de espaldas al pueblo. En vez de escuchar al vecindario, se han creado más problemas con ellos. Mi manera de trabajar, y el pueblo me conoce, no es la misma que la del anterior alcalde. Los vecinos necesitan que se les escuche”.
Soler reconoció que el PSPV en Gata ha sufrido un “golpe de castigo” y tiene que recuperarse”. Las aguas deben volver a su cauce”, indicó.
Orgullo de trabajo
Para la futura alcaldesa de Gata, si así se confirma el próximo sábado, será “un orgullo trabajar con mi gente y para el pueblo. Siempre he trabajado para el PP y necesitamos reconducir muchas situaciones en el municipio. Sentarse con los vecinos y con las asociaciones para solucionar algunos temas que están en el aire y son muy problemáticos.
Una de las 50 propuestas del programa electoral del PP y las previsiones en los 100 primeros días, indicaban la creación de la concejalía de Participación Ciudadana. Ana Mari, como a ella le gusta que le llamen, y su equipo quieren integrar esta concejalía con la de atención al inmigrante y a los residentes europeos.
Reconducir y participar el pueblo son las palabras que más se le escucha a Soler. “Hay que estudiar todas las obras en marcha o solicitadas, ver si son coherentes, si son prioritarias y después qué tiene que aportar el Ayuntamiento”. Es necesaria, a su juicio, la residencia de día para los mayores, un albergue juvenil, un casal jove, aclarar y mejorar la zona deportiva, pero también es prioritario el cuartel y estudiar si la ubicación que se le quería dar es la mejor. Aunque Ana Mari Soler es consciente de los problemas que se le vienen encima, como finalizar la fase I de Sorts, las fases II y III de este sector, La Solana, el PGOU, el futuro desvío de la N-332 y el polígono Plans, manifestó aplomo y tranquilidad, pues, como dijo ‘‘su carácter le hace estar ahí y trabajar’’.
Teulada, un ejemplo a seguir
Soler aprovechó para comentar el resultado de su partido en la comarca. ‘‘Se ha visto un cambio fuerte, pero siempre pongo como ejemplo el vecino municipio de Teulada-Moraira. Tenemos que seguir todos su ejemplo. Es un pueblo que apuesta por todo y esa atención y recepción al vecindario hay que conseguirlo también aquí en Gata’’.