AMERICA’S CUP | LOUIS VUITTON CUP
New Zealand da un baño al Luna Rossa y deja la Copa Louis Vuitton casi sentenciada
New Zealand suma su tercer punto en la final tras otro triunfo ante Luna Rossa
New Zealand suma su tercer punto en la final tras otro triunfo ante Luna Rossa
Mucho más que una victoria, aunque se trate de la tercera consecutiva. Ayer, Emirates New Zealand dejó bastante clarito quien es el candidato a luchar por la Copa América frente al Alinghi. Si el 2-0 con el que salieron a navegar era ya suficientemente explícito, la manga de ayer ya fue definitiva.
No hay margen a la duda, o al menos a la duda lógica. Los australes cabalgan hacia su cuarto enfrentamiento de la Copa América consecutivo.
New Zealand es el mejor desafiante de esta edición de la Copa América. Las tres mangas de la final que ya se han celebrado les han colocado en un pedestal para el que nadie más parece estar preparado en este momento.
Luna Rossa se dio ayer otro duro golpe con la realidad. Había menos viento que en las dos jornadas anteriores. Amén de que se trataba de una brisa muy estable tanto que se dio la salida con una puntualidad. La merma de viento se entendía como una posibilidad para los italianos que no han pasado de ver la popa de los kiwis en la terna de mangas.
La regata tenía de salida una pequeña ventaja para los italianos que partían por comité. Ayer, Spithill hizo bastante bien su trabajo. De inicio impidió a Barker evitar el dial up (emparejamiento de los barcos aproados a viento) y le mantuvo durante casi tres minutos en una situación que en nada beneficiaba a los kiwis.
Cuando él quiso se fue hacia la parte derecha del cajón para buscar la velocidad de salida a su regreso hacia la línea. Así lo hizo y partió con unos segundos de ventaja sobre el New Zealand. Los italianos no sabían realmente si el lado izquierdo era el bueno para comenzar a navegar, pero al menos habían salido antes y más rápidos que los neozelandeses.
Pero muy poco duró la alegría en el velero italiano. El primer bordo fue largísimo casi apurado hasta el máximo que la navegación permite. Al principio podrían haber intentado virar para irse hacia la derecha pero no lo hicieron. Pecado. Cuando se dieron cuenta de que por la parte de estribor estaba favorecida los datos de la distancia entre los dos veleros se lo confirmó. New Zealand ya iba por delante. En cuatro minutos no sólo había enjugado la renta que inicialmente le sacaron los italianos sino que en ese corto espacio de tiempo ya se pusieron por delante.
¿Velocidad del barco? ¿Mejor manejo de las maniobras? ¿Mayor acierto del equipo de meteorología? ¿Todo a la vez? Contestar a estas preguntas es descifrar la clave de esta final que se diluye ante el insultante dominio de los neozelandeses.
Tres a cero es una ventaja grande. La serie de los kiwis contra el Desafío Español iba 2-0 y parecía sentenciada. Esta semana los australes han sumado un triunfo más y parece que han enfilado la eliminatoria.
Hoy es día de descanso para los dos veleros finalistas. Luna Rossa tiene una jornada para valorar la situación y, si quiere, realizar algunos cambios en su ITA-94 que ya no parece el solvente velero que sacó del campo de regatas al BMW Oracle.
El martes vuelve la acción a Valencia. Si New Zealand sigue con su insultante dominio, la final puede quedar cerrada el miércoles. Si en estos dos próximos días de competición los italianos consiguen un triunfo, la final llegaría hasta el descanso del jueves y con ella la ilusión de los italianos que están a Valencia.