FÚTBOL | SELECCIÓN NACIONAL
España pone rumbo a la Eurocopa pendiente del Dinamarca-Suecia
Aragonés recuperará los extremos en Liechtenstein, con Joaquín y Silva en el once si no hay contratiempos
Aragonés recuperará los extremos en Liechtenstein, con Joaquín y Silva en el once si no hay contratiempos
Con tres victorias consecutivas en la fase de clasificación, España ya ha puesto rumbo a la Eurocopa y afronta con optimismo un camino que ha quedado bastante allanado, aunque pendiente del polémico Dinamarca-Suecia. España aún aspira incluso al liderato del grupo, y aunque ese objetivo esté ahora más lejos, dado que con seguridad la UEFA confirmará el triunfo de Suecia en Copenhague, el billete para la Eurocopa está en manos de la selección. La lucha por las dos plazas directas quedará reducida a tres equipos y el miércoles, en Liechtenstein, el de Luis Aragonés debe dar otro paso más, con el objetivo de golear a tan endeble rival.
A España le espera un buen calendario y si mantiene su racha puede llegar al último partido en casa contra Irlanda del Norte con el pasaporte ya sellado. Tras Liechtenstein, debe jugar en Islandia y en Dinamarca (quizás a puerta cerrada), y recibir a letones, suecos y británicos. Cualquier hubiera firmado llegar a esta situación, con el viento soplando ahora tan de cara después de la debacle en Belfast. Aunque el fútbol de España no sea nada brillante y se acuse la falta de un goleador nato y de atrevimiento para disparar desde media y larga distancia, llegados a este punto lo importante es no tropezar.
Examen aprobado
El primer gran objetivo se cumplió en Riga. Lo contrario hubiese supuesto otra convulsión que habría colocado de nuevo a Luis Aragonés en el disparadero. Aunque no por su pobre juego, España convenció en Letonia con un resultado deseado. El seleccionador quería más goles, pero en el vuelo de regreso a Madrid las caras de sueño y cansancio de los jugadores eran también de satisfacción, gracias a dos tantos de suerte, para solventar un choque que podría haberse complicado todavía más ante la muralla letona; sobre todo si Maris no llega a perdonar el empate al comienzo de la segunda parte.
Libre hasta la medianoche
Luis Aragonés insiste en que preferiría que se reanudase lo que queda del Dinamarca-Suecia y que los visitantes tiren el penalti y lo fallen, “porque un empate sería mejor”. Así, el primer puesto del grupo estaría a tiro. Sin embargo, esa solución se puede considerar imposible. A los internacionales les da igual. Sólo quieren pasar cuanto antes la página de Liechtenstein, disponer de más tiempo de descanso del que han tenido en Letonia y centrarse por completo en la recta final de la Liga. Tras abandonar su hotel de concentración a las seis de la mañana, aterrizaron en Barajas pasadas las once y al menos tuvieron libre hasta la medianoche. Hoy por la mañana toca de nuevo concentración en Las Rozas para viajar mañana hacia Vaduz.
Para afrontar lo que se supone un trámite, la selección recuperará los extremos, con Joaquín y Silva en el equipo titular, si no hay contratiempos. Sin Xavi, que buscó la amarilla para ser sancionado, también se espera la entrada de Cesc en el once para dirigir a un equipo que, aunque se ha acostumbrado ante los débiles a no dejar de insistir en ataque, se atasca si no entra por bandas. “No hay problema. Voy a estar para jugar el miércoles”, repetía la madrugada del domingo Joaquín, encargado de pegarse a la cal, abrir el campo y desbordar, junto a Silva, que debe estar recuperado de sus molestias musculares tras ni siquiera sentarse en el banquillo en Riga.