Por todo lo expuesto, hay más cosas en juego de lo que muchos puedan pensar. Aunque no lo parezca. Es obvio que el Levante se juega más. Ni más ni menos que la permanencia entre los mejores. Y el Valencia, el prestigio. Son motivos más que suficientes para que ambos conjuntos salgan a ganar. Y lo harán. No hay ningún equipo que entre a un campo de fútbol pensando en perder.
La rivalidad existe, a pesar de las contadas ocasiones en que se han medido unos y otros. El Valencia está mucho más asentado, frente a un Levante que busca mantenerse en la élite, algo que no dudo conseguirá y de lo cual me alegraré en grado sumo. Habrá que estar atentos también durante el partido al estado de ánimo, con cuya influencia se debe contar; sin duda, empuja a los protagonistas hacia el interés por ganar.
Hay diferencias entre los equipos. Sin embargo, metidos en el terreno de juego se pueden minimizar de manera importante. Serán once contra once y a veces es difícil que se vea, aunque siempre se atisba algún detalle. Hablamos de un Valencia que en los últimos años ha alcanzado títulos y finales de la Champions. El Levante, equipo de antaño de la ciudad, histórico, camina a pasos agigantados gracias a Pedro Villarroel, que sigue siendo la solución. Ha hecho mucho, muchísimo. Como Roig en Villarreal. Este tipo de dedicación hay que aplaudirlo.
Como posibles claves del derbi, no escapa que el Valencia es favorito, pero encontrará en la necesidad del Levante su mayor peligro. Una necesidad que hará a los azulgrana salir mucho más metidos en el partido, ante un Valencia más relajado. Las urgencias levantinistas, aunque menores esta vez, hacen más peligroso al equipo de Abel.
Otro factor con posible influencia será el estado físico de los internacionales valencianistas. Llevan muchos partidos seguidos y a estas alturas de la temporada se notan. El Levante está más descansado y puede preparar mejor el choque en los entrenamientos.
Por lo que hace referencia a cómo se encare el partido, imagino que el Levante saldrá a esperar un poco, pues el empate le vale. El Valencia, clasificado para la Champions, debe mostrarse más relajado. Estos condicionantes nos pueden llevar a ver un fútbol más especulativo. Por contra, si hay un gol en los primeros quince minutos, cambiará y el fútbol será más fluído.
Pase lo que pase, el Levante se quedará en Primera. No lo dudo. Y, aunque cada uno jugará sus bazas, por el bien de todos un empate sería bueno.
A modo de resumen, la temporada del Levante ha sido gris. Pero la permanencia le concede el mayor mérito. La del Valencia, regular. Debería haber aspirado con mayor firmeza a un título, con los deslices de Barcelona, Real Madrid y Sevilla. No ha sabido aprovecharlos. Y las lesiones no son disculpa, con una plantilla de 25 jugadores. El Barça también perdió a Messi y Eto’o; el Madrid ha hecho un cambio radical apostando por jóvenes como Gago, Higuaín o Torres y prescindiendo de estrellas como Ronaldo. Sólo basta mirar los finalistas de la Copa.