El agresor recuerda haber bebido 20 cervezas antes del partido
El hincha, de 29 años, se declara inocente y ya está en la calle
El hincha, de 29 años, se declara inocente y ya está en la calle
La agresión de un hincha danés al arbitro Herbert Fandel, que provocó la suspensión del Dinamarca-Suecia, ocupa las portadas de los diarios daneses y suecos, que coinciden en aplaudir la decisión del árbitro y culpan de todo lo ocurrido al espectador.
El individuo, de 29 años y de cuya identidad no se ha informado, ha sido puesto en libertad tras declarar ante el juez, sospechoso de comportamiento violento. En su confesión, se declaró inocente y dijo no recordar nada del incidente, porque había bebido
unas 20 cervezas antes y durante el partido, según informó la
Policía.
Su foto ocupa la portada del tabloide danés
Ekstra Bladet
, que titula “¿Quién es este idiota?”, el calificativo más repetido por todos los medios para referirse al agresor, que para
Politiken
, “rompió la esperanza danesa de ir a la Eurocopa”.
Otros diarios como
Berlingske Tidende
y
Jyllands-Posten
plantean la necesidad de colocar vallas en los campos para evitar que se repitan escenas parecidas y destacan el incidente como el fin de la cultura ‘roligan’, muy
popular en Dinamarca desde los años 80.
El ‘roligan’, palabra formada con el danés ‘rolig’ (tranquilo), y el final del vocablo inglés ‘hooligan’, nació como contraposición a éste, para destacar el carácter festivo frente a las actitudes violentas.
Tampoco el danés Poulsen, expulsado por agredir al sueco Rosenberg, se libra de una parte de la culpa por su acción infantil y recibe el mismo calificativo que el hincha.
Para el tabloide sueco
Aftonbladet
hubo dos idiotas en el Parken de Copenhague, uno en la grada, otro en el campo –por el jugador del Sevilla–, y “con amigos como ésos, a Dinamarca no le hacen falta enemigos”. Este diario da las gracias a ambos por regalarle el
triunfo a Suecia, en un encuentro con final de “escándalo y vergüenza”.
Más reacciones
Esas palabras usa también el tabloide
Expressen
, que critica además la seguridad del estadio.
Dagens Nyheter
habla, igual que
Aftonbladet
, de que “los idiotas estropean la fiesta”, y defiende a Fandel por enviar una “señal necesaria”, aunque al final es el fútbol el que pierde.
Lo sucedido en los últimos minutos acapara gran parte de la atención frente al mero análisis futbolístico de un partido en que Dinamarca logró remontar un 0-3 adverso y parecía capaz de marcar el gol del triunfo.
Además, la policía danesa detuvo después del encuentro a 32 aficionados, 22 daneses y el resto suecos, en los alrededores del estadio y en el centro de Copenhague por pelearse, protagonizar actos vandálicos y por desobedecer a la policía.