Un grupo de estudiantes de Medicina ha presentado más de un centenar de firmas para pedir al rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, que retire la subvención con la que se financia una revista de la Facultad de Medicina al considerar que su contenido es “injurioso” y que “conculca los derechos fundamentales”.
El problema se ha planteado con la publicación de la revista Ubipus, que en su número del mes de mayo se abre una batalla contra la creación de una Facultad de Medicina por parte de la Universidad Católica, que recientemente ha sido aprobada por el Consell.
Aprovechando esta circunstancia, la revista va más allá de la disputa universitaria y recoge artículos y viñetas en las que se mofan y ridiculizan a la Iglesia Católica, lo que ha causado el malestar en un amplio sector de estudiantes de la propia Facultad de Medicina de la Universitat de València.
Ubipus Revista de la Facultad de Medicina y Odontología, como recoge la cabecera de la publicación, dedica varios artículos a manifestar su oposición a la nueva facultad de raiz católica.
Sobre el negro del fondo de la portada, en letras rojas como sangrando se titula: “No a la Facultad Católica, apostólica y romana por la gracia de Dios”, con un dibujo de satanás.
Pero no contentos con ello, también reproduce, además de varios manifiestos sobre la cuestión, viñetas en las que se se ridiculiza la forma con la que va a enseñar medicina el nuevo centro universitario o se mofan de la crucifixión de Jesucristo con unos tunos a pie de la cruz preguntando ¿dónde están las mozas?
El contenido de algunas páginas de esta revista, que se está publicando desde hace 15 años, ha herido la sensibilidad de muchos alumnos, lo que les ha llevado a presentar duras quejas ante el rector de la Universitat, el equipo decanal del centro y el Síndic de Greuges.
Vulneración de derechos
En el escrito, dirigido a Francisco Tomás, se pone de manifiesto el rechazo a la publicación al considerar su contenido “injurioso contra las creencias de alumnos de dicha Facultad, así como para todas las personas que puedan profesar dichas creencias”.
Señalan en el escrito que entienden que los hechos “podrían llegar a ser constitutivos de un delito relativo a los derechos fundamentales”.
Los artículos no van firmados, ante lo cual, los estudiantes responsabilizan de su contenido “a quienes dan sustento y con su apoyo fomentan dichas actuaciones” y requieren al rector para que retire la ayuda económica. Los jóvenes anuncian la adopción de medidas legales en el caso de no producirse ninguna respuesta.
LAS PROVINCIAS se puso en contacto con algunos de los estudiantes que editan la revista de la Facultad de Medicina, quienes aseguraron no pertenecer a ningún colectivo estudiantil. “Somos totalmente independientes de cualquier movimiento y sólo nos dedicamos a hacer la revista”.
“No queríamos ofender a nadie, sólo llamar la atención, contar lo que pasa y que se debatiera sobre la creación de la Facultad de Medicina en la Univesidad Católica”, indicaron Sonia y Manel.
Añadieron que lo que se reproduce es la opinión de algunos estudiantes, “abrimos la puerta a todo el que tenga algo que decir y hemos sacado lo que nos ha llegado. Si los que defienden la facultad católica hubieran hecho llegar sus opiniones, también las hubieramos publicado. Intentamos abarcar al mayor número de estudiantes posible”.
Estos jóvenes añadieron que el contenido se dirige contra la creación de la Faculta de Medicina “pero no atacamos la religión católica, respetamos todas las creencias y, además, no queríamos meternos en cuestiones políticas, más ahora de cara a las elecciones, para no dar a uno u otro partido. Cada uno tiene su forma de pensar y hay que respetarlo todo”, señalaron.
La publicación tiene una tirada de 650 ejemplares y se financia con la ayuda de la Universitat y con la venta a 1,5 euros la unidad.
Los propios estudiantes reconocieron que el contenido de la revista no pasa “ningún filtro, ni por el equipo decanal de la facultad ni por el rectorado. Tenemos independencia total”. Ni del rectorado ni de la facultad se han pronunciando.