El conseller de Territorio, Esteban González Pons, dio ayer marcha atrás y paralizó la tala de árboles bajo el tendido eléctrico del bosque de la Vallesa hasta que el director del Parque Natural del Turia determine si es conveniente continuar o no.
Apenas un día antes la misma Conselleria había calificado la tala como “trabajos de prevención de incendios”, avalando su necesidad. La reconsideración de González Pons surge horas después de que el alcalde de Paterna, Francisco Borruey, paralizara la obra.
Según González Pons, la solución al problema de los incendios en la zona es el soterramiento de las líneas eléctricas, “pero tenemos por delante un verano muy caluroso, por lo que la Conselleria había autorizado la limpieza de la vegetación existente debajo de los tendidos”.
El alcalde de Paterna paralizó estos trabajos cuando se habían talado unos 400 árboles y, según afirma, en los planes de la Conselleria estaba previsto eliminar “miles, muchos de ellos centenarios”, lo que hubiera sido “una catástrofe”. Ironizó señalando que “cortando todos esos árboles, seguro que no hay ningún incendio”. González Pons le ha contestado afirmando que lo que pretende Borruey “es sacar un provecho electoral de este asunto” y le ha acusado de “imprudente”.
El titular de Territorio ha explicado que el informe del biólogo José Vicente Pardo, director del Parque Natural del Turia y vicepresidente de la Coordinadora en Defensa de los Bosques del Turia, será determinante. El documento deberá estar finalizado la próxima semana. Previsiblemente propondrá la paralización, pues es miembro de una entidad ecologista muy crítica con la misma, pero José Vicente Pardo ha sido tajante: “No puedo adelantar nada”.
El PP de Paterna ha pedido a Pardo que determine cómo se ha de intervenir en la masa forestal bajo las líneas eléctricas. El portavoz de la formación, Lorenzo Agustí, preocupado por la alarma social desatada, fue uno de los que pidieron la paralización de la tala de forma cautelar en espera de la decisión de los expertos, poniendo así en un aprieto a un conseller de su propio partido.
Se da la circunstancia de que la Coordinadora ecologista había denunciado el día anterior “talas salvajes” en la Vallesa, calificando lo ocurrido como un “grave atentado ecológico”. Junto a Acció Ecologista Agró, explicaron que “hay actuaciones que no son agresivas y consisten en podar las ramas altas del arbolado y extraer la vegetación seca”.
La Coordinadora emitió un segundo comunicado reconociendo que las talas “estaban autorizadas” y “son preceptivas en la legislación de medidas de prevención de los incendios forestales”, añadiendo que la Policía Autonómica se desplazó hasta el lugar para controlar los trabajos. Asimismo ha reclamado que éstos estén consensuados con los grupos ecologistas en lugar de “actuar con hechos consumados”.
El presidente de la entidad ecologista, Xavier Mayoral, calificó ayer de “burrada” y “cosa bastante negativa” la tala de árboles realizada, pero “no lo puedo considerar atentado ecológico porque la legislación lo permite. Esa legislación está obsoleta y hay que cambiarla”.