Ofrenda floral a la Virgen
Desde la década de los 70, las floristas honran a la Mare de Déu el jueves siguiente a su festividad ornamentando la Basílica
Desde la década de los 70, las floristas honran a la Mare de Déu el jueves siguiente a su festividad ornamentando la Basílica
Las floristas valencianas honraron ayer a la Virgen de los Desamparados cumpliendo la tradición de festejar a la Patrona el jueves siguiente de su festividad.
La exuberante ornamentación floral que se contempló en el altar mayor de la Basílica de la Virgen y los balconcillos interiores, compuesta por rosas, gladiolos, orquídeas, claveles y margaritas, fue obra de las floristas que tienen a la Mare de Déu como su Patrona desde hace más de un siglo.
“Es una antigua costumbre que ya iniciaron las floristas que vendían en el mercado central y continuaron las de la plaza del Ayuntamiento y desde hace unos años también las que venden flores en los alrededores del Cementerio General”, señala Adela Villanueva, de la organización del festejo.
Nace en la década de los 70
Desde hace más de un siglo las floristas ornamentaban gratuitamente el altar de la Virgen. La costumbre de festejar a la Patrona el jueves siguiente de su festividad nació en la década de los 70.
“Fue una decisión general muy bien aceptada. Desde esa década ofrecemos a la Mare de Déu lo mejor que tenemos que son las flores”, añade Adela Villanueva.
La celebración se inició con la una santa misa en el Basílica a la que acudieron también antiguas vendedoras de flores que no pudieron contener las lágrimas en sus ojos al contemplar la imagen de la Virgen.
La profesión pasa de padres a hijos, habitualmente. Al festejo acudieron prestigiosas generaciones de floristas.
La tradición oral, no documentada, señala que esta costumbre también nace cuando la imagen de la Virgen es liberada de su escondite del Ayuntamiento, tras la guerra civil, y una funcionaria municipal pone a sus pies una ramo de flores regalo de las vendedoras situadas en la hoy plaza del Ayuntamiento.
Sea como fuere la realidad es que las floristas valencianas todos los año honran a la Mare de Déu con magníficas ornamentaciones florales que regalan a la Basílica.
“Todos los años vengo a ver el adorno que han hecho las floristas. Es una maravilla que todos los valencianos tenían que ver, al igual que vienen a contemplar el tapiz de la Virgen”, señala Amparo Ferrer, vecina de la calle Santo Cáliz.
Por otro lado, según Pedro Vanacloig, “el aroma que sale de la Basílica invita a visitarla y contemplar las flores de todas las clases”.
El festejo con el paso de los años se ha ido completando con otros actos, entre ellos, la comida de confraternidad, que ayer se celebró en los restaurantes Mar Blau de Canet de Berenguer.
Comida de hermandad
“La comida la realizamos todos los años. Es el momento de estar juntas e intercambiar opiniones y hablar de nuestras cosas, quizá el único momento que tenemos de estar juntas todas una vez al año”, destaca Adela Villanueva.
Otro de los actos que los valencianos esperan con ilusión es el “Besamanos de la Virgen” que tendrá lugar el próximo día 23.
Las puertas se la Basílica se abrirán a las siete de la mañana y permanecerán abiertas mientras hallan devotos en la calle.