El PP entró ayer de lleno en campaña. Y lo hizo a lo grande: en un Teatro Principal de Alicante a rebosar –más de 1.500 personas– y con la presencia del presidente nacional de los populares, Mariano Rajoy. El mitin debía servir para mostrar el respaldo público de la dirección del PP a Francisco Camps y, sobre todo, a Luis Díaz Alperi y José Joaquín Ripoll tras la polémica elaboración de las listas electorales, en las que se redujo a la mínima expresión la presencia de zaplanistas.
Rajoy repartió elogios a unos y a otros. “Alperi va a ganar porque Alicante es una ciudad de primera y merece un alcalde de primera”, afirmó. El líder del PP calificó de “excelente” la gestión de Ripoll como presidente de la Diputación y adelantó que “Camps va a ser el presidente de la Generalitat porque así lo dicen los ciudadanos de Alicante, Valencia y Castellón”.
Sin embargo, la coincidencia del mitin de Rajoy en Alicante con el de Zapatero en Valencia no pasó desaperciba para el presidente nacional del PP. El Gobierno de España ha sido “cicatero y cutre” con la Comunitat, sentenció Rajoy, tras renovar su compromiso con Alicante. “Esta ciudad está en mi agenda, en mis prioridades y en mi corazón”, añadió ante un auditorio ya en pie.
El líder del PP reprochó al Ejecutivo socialista que su única decisión en materia de agua haya sido derogar el trasvase del Ebro contemplado en el Plan Hidrológico Nacional (PHN). No obstante, reconoció que el presidente del Gobierno “tiene sentido del humor”, porque “viene a Valencia y no habla ni de AVE, ni de agua, ni de seguridad ciudadana”, sino de corrupción.
Rajoy tampoco quiso pasar por alto las críticas de Camps al Gobierno socialista por el retraso en la llegada del Tren de Alta Velocidad a la Comunitat. El líder del PP fue rotundo: “Paco, yo haré el AVE entre Madrid y Alicante”.
Aunque sin hacer una referencia explícita a la construcción de un circuito urbano de Fórmula 1 en Valencia, Rajoy sí defendió la capacidad del presidente del Consell para organizar grandes eventos. “La gente invierte en la Comunidad Valenciana porque hay confianza, y la gente apuesta porque ven la cara de los dirigentes que gobiernan aquí y les transmite confianza”, afirmó mientras buscaba la mirada de Camps.
La intervención de Rajoy estuvo precedida por la del candidato del PP a la presidencia de la Generalitat, quien realizó un discurso más directo y contundente. Camps exigió al Gobierno socialista un compromiso firme a favor del agua, el AVE y la seguridad ciudadana. Además, reprochó a Zapatero que “no gobierna para todos, porque su apoyo a los independentistas le marca su agenda política”.
En este sentido le acusó de paralizar el PHN por el “chantaje” de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y le recordó que “lleva tres años hablando de agua y no ha llegado ni una gota a Alicante; sólo ha conseguido agua para nadie”. El público agradeció sus palabras al grito de Agua para todos.
Camps también logró levantar al auditorio al afirmar que durante la campaña “tenemos que decirle al mundo entero que a nosotros no nos para ni Zapatero”, al que tildó de “aguafiestas”.
“Son muy pesaos”
Camps volvió a reivindicar la llegada del AVE –”no está en los planes del Gobierno”, afirmó– y censuró que el PSOE “juegue al despiste”, por lo que exigió a los socialistas que “inviertan y nos dejen en paz para seguir prosperando”. En un tono más jocoso, hizo propia la expresión de Javier Arenas para referirse a los socialistas: “Son muy pesaos”, afirmó hasta en cuatro ocasiones.
El candidato popular a la Generalitat evitó hacer referencia alguna a Joan Ignasi Pla –su nombre no salió de la boca de ninguno de los oradores–, aunque bromeó con el hecho de que “el PSPV ha quitado la coletilla País Valencià, porque les da vergüenza”.
Camps invitó a los presentes a apoyar a Rajoy para que sea el próximo presidente del Gobierno. “Así lograremos, además, amargar aún más la cara de amargado que tiene Pepiño Blanco”, añadió.