10 de mayo de 1917. La Estación del Norte y el colegio San Vicente Ferrer acogieron la primera edición de la Feria Muestrario de Valencia. La Unión Gremial, fundada apenas cuatro años antes, impulsó el evento, que hoy celebra su 90 aniversario. Desde sus inicios han cambiado muchas cosas, aunque no el espíritu: servir de plataforma para facilitar las relaciones comerciales de las empresas valencianas. Hoy Feria Valencia, tras afrontar seis años de trabajos de ampliación de sus instalaciones que concluyeron en 2006, está considerado el sexto recinto ferial más moderno y amplio del mundo. Ninguna otra instalación española le hace sombra en este ranking.
La Feria Muestrario Internacional ha crecido, en estas nueve décadas de historia, tanto en instalaciones como en certámenes organizados. Actualmente se celebran alrededor de 40 ferias monográficas cada año. Originariamente se programaba un único evento anual, donde los empresarios valencianos llevaban muestras de su producto. José Grollo, máximo responsable de la Unión Gremial, fue el primer presidente de la Feria de Muestras de Valencia. Junto a él, como vocales en el primer comité ejecutivo, figuraban representantes de almacenistas, papelería, ingenieros industriales, maestros confiteros y pasteleros, horchateros, ultramarinos o abanicos.
Grollo, que estuvo al frente de la institución hasta que la guerra civil paralizó el país, encabeza una lista de presidentes que cierra, en el 90 aniversario de la institución ferial, Alberto Catalá, presidente de Feria Valencia desde 1999. Entre ellos, cuatro presidentes más: Ramón Gordillo (1942-1968), José Antonio Noguera (1968-1984), Ramón Cerdá (1984-1996) y Antonio Baixauli (1996-1999).
La organización de la Feria ha permanecido en el tiempo. Fue con la Unión Gremial cuando se constituyó el Patronato de la Feria
–máximo órgano de dirección de la institución–, un organismo que se mantiene y que preside el máximo representante del Ayuntamiento de Valencia, en la actualidad, la alcaldesa Rita Barberá.
La Feria, que montó en 1917 su primer certamen –entre el 10 y el 31 de mayo– en instalaciones de la Estación del Norte y el colegio San Vicente Ferrer, pronto contó con un espacio propio, aunque todavía distinto al actual.
El Llano del Real, en la Alameda, fue su ubicación hasta finales de los 60. Allí se alzó un recinto fijo, aunque para cada feria se construían pabellones provisionales. Durante muchos años, los comerciantes de Marruecos (entonces provincia española) levantaron un pabellón fijo que utilizaban cada año.
Los primeros certámenes eran heterogéneos pero, con el desarrollo económico, los que comenzaron como pabellones temáticos –cerámica y mueble, automoción o jardinería –el primer salón se celebró en Viveros promovido por la Concejalía de Jardines– se convirtieron en ferias monográficas.
FEJU, decana en España
Fue en 1962, de la mano del juguete, cuando se celebró la primera feria monográfica en Valencia, ciudad que, de la mano de la Feria Muestrario, se convirtió en pionera en España en la organización de certámenes temáticos con la Feria Internacional del Juguete (FEJU), hoy en horas bajas.
Un año después arrancó la Feria Española del Mueble, Madera y Mimbre, segundo certamen monográfico que se celebró en Valencia. Pese a la aparición de eventos temáticos, la institución mantiene la Feria Internacional de Valencia, que se celebra en diciembre y este año organizará su 86 edición (y no 90 por el parón durante la guerra).
El crecimiento de la Feria era imparable y los responsables de la institución planificaron construir un recinto en Benimàmet. Allí adquirieron, el 11 de diciembre de 1964, 200.000 metros cuadrados de terreno. El precio de la compra: 10 millones de pesetas (60.000 euros).
El 30 de noviembre de 1968 se firmó, en el Ayuntamiento de Valencia, la escritura de adjudicación de las obras de construcción de la Feria Muestrario Internacional. El coste de las obras, que fueron adjudicadas a Cubiertas y Tejados S. A., ascendía a 282 millones de pesetas (alrededor de 1,7 millones de euros). Se preveía el fin de los trabajos, en los que se alzaría una superficie cubierta mínima de 25.000 metros cuadrados, para octubre de 1969. Meses más tarde se ampliaría la superficie a 33.000 metros cuadrados. La VII Feria del Mueble y Salón de la Maquinaria para la Madera fue el primer certamen que acogió el nuevo recinto, en octubre de 1969.
Hoy Feria Valencia (marca registrada durante el mandato de Cerdá) cuenta con 231.000 metros cuadrados de superficie cubierta de exposición. La institución ha ido creciendo derribado la mayor parte de las antiguas instalaciones (los pabellones 6 y 7 se construyeron en 1987 y 1991, respectivamente). Sólo se conserva lo que hoy es el edificio del Foro Norte (frente a Hotel Feria).
Los últimos trabajos concluyeron en 2006, con la finalización del Centro de Eventos, obra que culminó una ampliación que incluyó cinco nuevos pabellones.
Con unas instalaciones modernas y el bagaje de 90 años, Feria Valencia encara los que son sus principales retos de futuro: la internacionalización y la prestación de servicios. En promoción exterior, la institución destinará 20 millones de euros en cuatro años (la Feria maneja un presupuesto anual que ronda los 75 millones). El primer paso en esta estrategia es la presentación de Feria Valencia en Moscú la próxima semana.
El Centro de Eventos es clave en la estrategia de reforzar la prestación de servicios, especialmente con la organización de congresos, aunque la Feria también colabora con entidades extranjeras, por ejemplo, en el diseño de un recinto ferial en Costa Rica.
El futuro todavía no está escrito, pero los 90 años de historia se reflejarán en un libro que se presentará en junio y en una exposición que se instalará en el Foro Centro de la Feria.