Los países clave para el futuro de Irak intentan sellar en Egipto un compromiso a medio plazo que saque al país del atolladero de violencia en el que se encuentra sumido y que amenaza con desbordarse de sus fronteras. Pero la cita se vio alimentada a última hora de ayer por la esperanza de que Estados Unidos e Irán mantengan la esperada entrevista. Bautizada como Compromiso Internacional para Irak, la hoja de ruta que se presenta hoy en la ciudad costera egipcia de Sharm el-Sheij, fijará unos objetivos económicos, sociales y políticos que Bagdad deberá cumplir en los próximos cinco años a cambio de una muy necesitada ayuda.
Diplomáticos de las más de 50 delegaciones que participan en la cumbre (entre los que se encuentran los países vecinos de Irak, la ONU, la Liga Árabe, la Conferencia Islámica, Irán y el G-8), alcanzaron finalmente ayer un acuerdo sobre el documento tras limar asperezas sobre algunos de los puntos más espinosos.
El documento, de 42 páginas, busca reforzar el papel de la comunidad internacional en la reconstrucción de Irak e intenta arrancar de ellos un compromiso de condonación de la deuda externa.