El Consell Valencià de Cultura (CVC) ha vuelto a mostrar su interés por la conservación del monasterio de Simat de la Valldigna del siglo XIII. En muchas ocasiones sus miembros han solicitado la protección del edificio y han valorado las minuciosas labores de restauración que se están llevando a cabo por parte de la Fundació Jaume II el Just.
Sin embargo, ayer, el secretario de este organismo, Jesús Huguet, fue más allá indicando que tienen previsto solicitar al alcalde de Simat, Vicent Palomares, que no permita construir en las proximidades del cenobio cisterciense para no romper su línea visual y paisajística.
“El Ayuntamiento debería procurar que no sólo no se edifique en su entorno, sino tampoco en cualquier parte que pueda obstaculizar la belleza del paisaje”, manifestó ayer a LAS PROVINCIAS el secretario del CVC. “Lo ideal sería percibir el monasterio integrado en el medio ambiente para que cualquier conductor pueda admirar el inmueble de una primera vista”, explicó.
El alcalde de Simat insistió en que siempre protegerá el monumento y que se está cumpliendo a rajatabla la normativa del Consell de Cultura. “Tenemos una zona de protección de medio kilómetro. El pueblo sólo puede crecer por una zona que no le afecta”.
Estos fueron los planteamientos formales de la cuestión. En el Pleno del CVC no se citó ningún proyecto concreto. Pero su petición de que no se edifique en el histórico lugar es inevitable relacionarla con la propuesta hace siete meses del director general de Patrimonio, Manuel Muñoz, de construir un hotel en el entorno del Monasterio. En declaraciones a LAS PROVINCIAS el 29-X-2006, Muñoz anunciaba que el futuro espacio hotelero “será muy respetuoso con la cultura del lugar y su paisaje”, y adelantó que la gestión la podrían asumir entre las consellerías de Turismo, Cultura y Territorio, o bien cederse a la empresa privada.
Plan de seguridad
El gerente de la Fundació Jaume II el Just, Vicente Burgos, explicó por su parte que el reconocimiento como sede de instituciones estatutarias ha de ir acompañado de otros aspectos, como por ejemplo, del refuerzo de las medidas de seguridad. “Habrá una configuración de un plan de seguridad para proteger el edificio y a la gente que lo visite”, remarcó.
Aparte de eso, el pleno del CVC aprobó varios asuntos, como los informes favorables a que se declare Bien de Interés Cultural (BIC) el monasterio de las Agustinas de Bocairent y los Jardines de los Viveros de Valencia, en su doble condición de Jardín Histórico y Lugar Histórico, y que se incorpore al inventario general del Patrimonio Cultural Valenciano.
El informe sobre el monasterio de Bocairent ha sido realizado tras el debate generado por el abandono del recinto de las últimas monjas agustinas de clausura. También se aprobó un documento que propone la creación de un Centro Valenciano de las Letras, a través del cual se fomente la actividad literaria y ponga los medios para promocionar a los autores valencianos.