Su objetivo es expulsar al PP de las instituciones y si la única opción que tienen para hacerlo es a través de un pacto no dudarán en firmarlo. Sin embargo, un objetivo común no ha impedido que el PSPV y la coalición Compromís pel País Valencià hayan puesto de manifiesto que tienen serias diferencias en sus programas.
La última ocasión para comprobarlo tuvo lugar esta misma semana. El candidato de los socialistas valencianos a la Generalitat, Ignasi Pla, y la de Compromís, Glòria Marcos, asistieron a un debate sobre medidas económicas y sólo mostraron dos puntos en común: la crítica al candidato del PP, Francisco Camps, por no asistir, y la predisposición a firmar un acuerdo tras el 27-M. Pero en lo que respecta a los programas económicos no hubo acuerdo. Marcos exige la recuperación del impuesto de sucesiones
–medida sólo compartida a medias por el PSPV–, la aplicación de una ecotasa –descartado por los socialistas– y el rescate de las concesiones administrativas otorgadas por el PP durante estos años y que Pla también rechazó por ser demasiado caro para los ciudadanos.
Moratoria urbanística
Las diferencias económicas se suman a las que ambas formaciones han mantenido en los últimos meses con respecto al urbanismo, el techo electoral o la unidad de la lengua –el PSPV nunca se ha pronunciado explícitamente–. Respecto al primer punto, tanto Pla como Marcos afirman que apostarán por el urbanismo sostenible, pero el PSPV no quiere ni oír hablar de una moratoria urbanística en los términos en que la plantea Compromís.
Ante este panorama de desavenencias, Marcos ya ha advertido a Pla de que su programa es “firme” y tendrá que tenerse en cuenta en las negociaciones para un posible pacto. La candidata de Compromís no quiere dar su brazo a torcer y la situación de Pla comienza a ser delicada. ¿Hasta qué punto estaría dispuesto el líder socialista a ceder a las condiciones de EU para conseguir la presidencia de la Generalitat? Es más, ¿está seguro Pla de que sería para él ese puesto? Aunque hasta la fecha nadie ha dicho lo contrario lo cierto es que desde Compromís tampoco han manifestado de forma explícita que el líder socialista es su opción ante una hipotética investidura.
Los silencios del líder del PSPV respecto a algunas de las propuestas del Compromís han sido más que elocuentes. Hasta la fecha Pla no ha querido manifestarse sobre la defensa de un Estado federal y republicano, el derecho de autodeterminación de los pueblos y el reconocimiento de la unidad de la lengua. Las ansias de pactar son evidentes, pero nadie sabe qué coste tendrá que pagar Pla ante su electorado si aceptara estas condiciones. Hasta el Estatuto de Autonomía entra en el juego. El texto contó con el apoyo del PSPV, pero desde EU y Bloc sólo le han llovido críticas.
Durante los últimos meses Compromís ha ido ganando seguridad y no ha dudado en criticar abiertamente las decisiones del PSPV e incluso en abroncar a Pla. Una de las disputas que mejor representa las diferencias fue a causa de la negociación de la rebaja del listón electoral.
Para EU y Bloc la rebaja del 5% al 3% era un objetivo irrenunciable y Pla les apoyó en un primer momento. Sin embargo, el secretario general del PSPV acabó renunciando a cambio de pactar con el PP la aprobación de otras leyes como la de Publicidad Institucional y el Consell Audiovisual.
El enfado de Compromís fue monumental y hay quien apunta, incluso, que la formación amenazó a Pla con no apoyarle en una sesión de investidura. La advertencia en este caso llegó por boca del secretario general del Bloc, Enric Morera. “Preferir el pacto con el PP antes que con Compromís no es el mejor camino para encarar el futuro”.
Ya en precampaña, el PSPV ha mostrado en diversas ocasiones su interés en realizar un debate televisivo. El único pero es que el único interés de los socialistas pasa por enfrentarse en un cara a Camps. La exclusión de Marcos de la terna propuesta por el PSPV no sentó nada bien, hasta el punto de que EU acusó al candidato socialista de estar promoviendo una “estafa democrática”. Tras el desplante de los socialistas Compromís lanzó un mensaje muy claro: “Somos nosotros los que haremos posible el fin de la pesadilla del PP y el PSPV debe empezar a asumirlo”.
Giro a la izquierda
Entre las exigencias que Compromís ha manifestado a Pla figuran la de realizar un “giro a la izquierda”. Una opción que no pasa por la cabeza de Pla, dedicado a captar el voto del centro ahora que su estrategia pasa por tildar día sí y día también al PP como un partido de “extrema derecha”.