La mezquita de Benaeça de Chelva no hubiera podido reconstruirse sin la colaboración de los vecinos. El tesón de los chelvanos por conservar este edificio religioso hizo que un grupo de vecinos, encabezados por María José Madrid y Josefa López, iniciaran la recaudación de fondos para las obras.
El objetivo de este dinero era alzar un muro de cerramiento, la restauración del arco de la entrada y el apuntalamiento de los cuatro arcos islámicos, también de 1370, con los que cuenta el templo religioso.
El alcalde de la localidad, José Cervera, reconoció la ayuda recibida de los vecinos. ‘‘Empezaron a hacer loterías para conseguir fondos con los que iniciar las obras de reconstrucción de la mezquita’’, señaló. Una colaboración que fue clave hasta que el Consistorio consiguió la primera subvención por parte del Consell.