“¡Qué tarea tan difícil tienen los meteorólogos!,” comentaba el propietario del equipo BMW Oracle Racing, Larry Ellison, antes de que los barcos se preparasen a mediodía. “Ahora mismo nos estamos enfrentando a un desafío en lo que se refiere al tiempo. Creo que tendremos que navegar de un modo más conservador. Puede ser peligroso permitir grandes distancias de separación en un día como éste, puedes arriesgarte a caer en un gran agujero’’, dijo el californiano, que tuvo que soportar durante cuatro horas de espera la cancelación de la jornada por la falta de viento.
Por su parte, el navegante del equipo americano, Peter Isler, comentaba: “Estábamos tan emocionados de poder vivir este primer día de competición de la Louis Vuitton Cup que ha sido bastante decepcionante que el viento no colabore.”
Aun así, entendía que todas las decisiones adoptadas se ajustan a la lógica, dadas las condiciones poco apropiadas que presidieron la jornada deportiva. En este sentido, Peter Isler indicó: “Creo que el Comité de Regatas hizo un buen trabajo. No nos hubiese gustado realizar unas pruebas en las que la suerte jugara un papel más importante de lo necesario’.’