El 57,2% de las viviendas en alquiler tienen más de 25 años
la oferta de pisos para arrendar que presenta la comunitat valenciana es escasa,poco variada y más envejecida que la media nacional
la oferta de pisos para arrendar que presenta la comunitat valenciana es escasa,poco variada y más envejecida que la media nacional
Apartamentos “coquetos con amplios salones”–en donde no caben los muebles–, pisos “a estrenar”, que han conocido múltiples inquilinos, o “estudios reformados” que llenan de inquietud sobre su estado original, son algunas de las paradojas a las que se enfrenta con frecuencia quien busca alquilar vivienda. La imagen que se puede uno hacer a partir de los anuncios de arrendamiento contrastan duramente con la cruda realidad.
El Ministerio de la Vivienda ha trazado un perfil mucho más serio sobre la situación del parque de alquiler en toda España. De la Encuesta de Demanda de Vivienda y Alquileres, elaborado por el departamento de María Antonia Trujillo, cabe deducir un panorama nada halagüeño sobre la posibilidad de que esta opción releve a la sumamente extendida de la compra del lugar de residencia.
Los pisos están muy caros, pero la alternativa del alquiler presenta escasos atractivos. Pocos ofertantes, viviendas antiguas y sin modernizar y a unas rentas similares a las de las que se pagan en las letras de una hipoteca,
Al margen de la bolsa de alquileres turísticos, de gran proyección en la Comunitat, la oferta de arrendamientos valencianos resulta de las más escasas de toda España. El porcentaje de viviendas valencianas principales en alquiler apenas llega al 5,7% del número total de viviendas, según estos datos oficiales. Sólo dos comunidades (Navarra y País Vasco) tienen menos proporción de viviendas en alquiler.
La catalogación de las viviendas ofrece grandes contrastes con la del resto de comunidades. En principio en las tablas del Ministerio que se refieren al año 2004 marca el predominio (un 33,5%) de los que tienen una renta de entre 201 y 300 euros. Le siguen los de entre 101 y 200 euros (28%) y queda en tercer lugar (casi un 20%) los más bajos, de hasta 100 euros. En la comparativa autonómica se observa un desplazamiento en la media nacional hacia una mayor presencia de rentas más altas y en general con más equilibrio en las categorías: menos proporción de alquileres baratos (15,7%), menos peso de los alquileres de entre 101 y 200 euros (18,2) y de los de 201 a 300 euros (20,4%); mayor presencia de los alquileres de entre 401 a 500 euros (13,5%) y primacía de la oferta de nivel medio alto, de entre 301 y 400 euros (algo más de un 23%).
Probablemente en el caso valenciano se conjuguen dos factores que colaboren para este perfil. Por un lado, los precios de venta de las viviendas ha mantenido unos niveles inferiores al índice nacional, lo que hacía que en determinados niveles de renta se hiciera más interesante la adquisición. Por otra parte, el papel de receptor de población no autóctona (inmigrantes y estudiantes universitarios) ha ayudado a que sean estos pisos de menor nivel el más solicitado.
La Comunitat no tiene demasiada incidencia uno de los datos desmotivadores del mercado de alquiler, el número de viviendas todavía con contratos de renta antigua, aquellos que amparándose en la legislación anterior a la ley de 1985 no permite una actualización anual del arrendamiento para acomodarlo a la subida del IPC. En la Comunitat el Ministerio tiene registrados un 16,6% de contratos que se rigen por esa legislación. No obstante, queda por debajo de la media nacional (21%).
En cuanto a la antigüedad de los edificios en los que se alquilan viviendas, se aprecia en la Comunitat una acumulación de viviendas de más de 25 años. El 57,2% de las viviendas valencianas de alquiler son anteriores a 1980, frente al 48,5% de la media nacional. Sin embargo, el grueso de los arrendamientos en la Comunitat (un 37,8%) corresponden a edificios de entre 1961 y 1980 y los anteriores a 1940 componen la categoría de menor presencia (un 3,76%) frente al 10,2% nacional.
En la segmentación por edades del titular del contrato no se aprecian grandes diferencias autonómicas. En todos los casos el grupo más numeroso corresponde al de personas de entre 30 y 44 años. Y el más reducido al de menores de 30 años.
También el tipo de contrato en función de su duración mantiene rasgos comunes en toda España, con una ligera ventaja del acuerdo temporal sobre el indefinido.