afronta una nueva legislatura al frente de Femeval, tras presentarse como candidato en solitario. ¿Es una muestra de apoyo al proyecto?
–Es un apoyo total al plan estratégico, que fue diseñado por parte de todos y creo que ha sido un respaldo muy grande a esa labor que se inició. El hecho de que sea una candidatura única no quiere decir que no haya habido aportaciones. Hemos tenido en cuenta a todas las asociaciones dentro de la federación y todas las opiniones, y de ello ha salido un proyecto de todos y para todos.
–El plan estratégico lleva ya dos años y concluye el próximo, ¿qué queda por hacer?
–Estamos trabajando, por ejemplo, en la reforma de los estatutos de la federación, de hace 30 años. La federación se ha ido haciendo grande, han ido adicionándose asociaciones, y hay que poner negro sobre blanco la actual situación. Por otra parte, la elaboración del código ético, a modo de reglamento para saber las responsabilidades que tenemos todos.
–¿Y en qué punto se está?
–Se van a crear comisiones para ello y nos hemos comprometido a, en un plazo relativamente corto, esperemos que a lo largo de 2007, tenerlo solventado.
–¿Hay algún avance al respecto?
–Yo, por ejemplo, pertenezco al Consejo Social de la Universidad Politécnica en representacion de la CEV y, en estos momentos, estamos trabajando para crear una ventanilla de acercamiento ubicada en la propia universidad para que las empresas pierdan el miedo a acercarse a los centros de conocimiento. Hay que valorar que el tejido empresarial valenciano es pyme y micropyme y, de momento, acceso al conocimiento lo están tenido las grandes empresas.
–¿La falta de mano de obra cualificada sigue siendo un problema?
–La formación es una de las bazas más importantes que tenemos que jugar las organizaciones empresariales y las empresas. Estamos diciendo a las empresas que tienen que saber adaptarse, introducir nuevas tecnologías, nuevos sistemas de trabajo... Todos los ciclos formativos tienen que hacer un esfuerzo grande para adaptarse a las necesidades de las empresas.
–La Conselleria de Empresa ha promovido un programa de formación a la carta. ¿Está en sintonía con lo que demanda el sector?
–Creo que es una gran idea pero que tiene que ir acompañada de más cosas. Se está utilizando, pero no está llegando a todas las empresas. A los empresarios nos gustaría que hubiera un acuerdo entre Estado y autonomías, una especie de pacto por la educación, que intentara buscar los caminos para encontrar una formación práctica.
–Una de las asignaturas pendientes es la negociación del convenio de industria, ¿cómo se plantea?
–La situación actual de las empresas, por los resultados económicos, no es la más idonea y esperemos que no haya problemas en la negociación de convenio, pero no va a ser sencillo. La productividad es palabra clave para el desarrollo de las empresas, que tienen un índice muy bajo que se debe aumentar bien con redefinición del proceso, flexibilid laboral...
–El ejercicio pasado no fue fácil, sobre todo por el encarecimiento de las materias primas. ¿Cómo se afronta este año?
–La evolución de precios de materias primas está siendo un cáncer tremendo para las empresas del sector. Subidas de cerca del 400% de níquel o cobre suponen que en muchos casos no se pueda repercutir en el precio y las cuentas de resultados se resienten.
–Pero es una situación difícilmente sostenible, ¿se puede traducir en un aumento de precios?
–Los empresarios están haciendo un esfuerzo tremendo para que esto no sea así. Hoy por hoy están teniendo incluso una economía de subsistencia, porque encarecer producto no va en la línea de mejorar la competitividad.
–La travesía ha sido menos difícil para las empresas vinculadas a la construcción...
–El metal es un sector muy heterogéneo, dentro sí que hay empresas que producen para la construcción, que han evolucionado a la par que el sector. A nosotros nos encanta que la construcción funcione fenomenal, porque siempre hay un efecto de arrastre, aunque nos gustaría que la Administración se dé cuenta de que somos muchos sectores y que no hay ninguna sociedad avanzada que no tenga un sector industrial fuerte.
–¿Cómo afectaría el anunciado parón en la construcción?
–Un receso afecta a todos los sectores, industriales o no.
–¿El metal ve la deslocalización como algo necesario?
–No se puede generalizar. Lo que está claro es que tenemos un tejido social y lo tenemos que mantener. La Administración tienen que darse cuenta de que es mejor invertir en proyectos de desarrollo industrial que pagar subsidios.
–¿Y qué puede hacer la Administración?
–Con los planes de competitividad se crearon unas expectativas de dotación económica y como se ha ido viendo no se han podido dotar.
–¿Qué parte han recibido?
–Se han ido priorizando unas cantidades porque todo la Administración dijo que iba a ser imposible. Para 2006, nuestro sector lo cuantificó en 850.000 euros y nos concedieron 420.000.
–¿Y cuáles son las prioridades?
–Hay una línea que consideramos prioritaria, os gestores de la innovación, personas que conocen el tejido empresarial y los centros de conocimiento y son los que explican las posibilidades que tienen las empresas. También Femeval tienen una persona en la oficina de Bruselas de la Generalitat, para estar cerca de los centros de decisión.
–El metal ha sido un sector de peso en la CEV. La patronal afronta un proceso de ampliación de la asamblea. ¿Pugnarán por aumentar su cupo?
–Somos conscientes de que debemos tener suficiente capacidad de que se oiga nuestra voz, pero consideramos que los procentajes actuales en CEV son suficientes.
–También es año de elecciones en Cierval. ¿Es necesario un cambio?
–Un proyecto como el actual de Cierval, de ocho años, sería un error por los propios empresarios el que no viéramos si sería posible mejorarlo. Tenemos la obligación de, consensuadamente entre las organizaciones provinciales, debatir si el proyecto es el correcto, si hay que hacer mejoras.
–¿Y hay alguna propuesta?
–No es un proceso rápido, todos queremos participar y aportar nutras ideas. Cuando llegue el momento de sentarnos a debatirlo, la CEV tendrá nuestras ideas.
–¿Tras ocho años, Rafael Ferrando sigue siendo la persona adecuada?
–Rafael Ferrando es nuestro actual presidente, lo hemos elegido entre todos, y lo está haciendo correctamente; lo que habrá que ver una vez se defina ese proceso es si es la persona adecuada o no.
–¿Incidirán en el proceso las elecciones autonómicas?
–Estamos hablando de unas elecciones de una organización de empresarios, lógicamente las tenemos que hacer los empresarios, y no tendrían por qué afectar las autonómicas.
–Las patronales no tienen color político...
–A mí siempre me ha gustado despolitizar las organizaciones empresariales; nosotros tenemos nuestros derechos y obligaciones y lo que tenemos que hacer es saber hacerlos valer con quien esté en el gobierno en ese momento.