“En el campo de las mujeres, la represión no se limitó al ámbito público, sino que se instaló en las casas, invadiendo mesas y dormitorios (...) El talento creador y el analítico estaban reservador por el régimen fascista para las inteligencias varoniles, y bastaba con que las mujeres representaran los valores de la resignación, sumisión, entrega, sacrificio, aceptación y renuncia”, afirma la historiadora Carmen Domingo.
Coser y cantar
(buen y sarcástico título: el subtítulo es informativo del contenido del libro,
Las mujeres bajo la dictadura franquista
) dedica capítulos bien documentados, con un cuadernillo central de fotos, a los temas
La Sección Femenina y los postulados eclesiásticos, Las damas de Franco, La pureza y la maternidad: trabajadoras de su hogar, Evitarás que te desee el prójimo, La mano castigadora de Franco: mujeres reducidas al silencio, La vida cotidiana en el penal, El yo y la memoria: escritoras en el exilio,
entre otros aspectos de la España de la posguerra civil.
La memoria histórica está en los libros. Los buenos libros cuentan las cosas como fueron. El de Carmen Domingo narra también el lento despertar en las mujeres de una conciencia social que les hizo seguir luchando para volver a ser coprotagonistas de la historia de España.
RAFA MARÍ