Las esperanzas de la familia Carrascosa, el trabajo de sus abogados y el esfuerzo de los diputados valencianos, que viajaron a Estados Unidos el pasado mes de febrero, no han servido de mucho.
El tribunal decidió el pasado lunes desestimar la apelación de los abogados de la presa valenciana para que se respetara el Convenio de la Haya y con ello la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia de 2006, que concedía la custodia de la hija a María José Carrascosa, tal y como informó ayer LAS PROVINCIAS.
Se trata de un duro revés para los letrados que defienden los intereses de Carrascosa. No obstante, el proceso continúa y Jeremy Shestack, letrado contratado por la Generalitat y uno de los mayores especialistas americanos en Derechos Humanos, ya está elaborando un recurso para la Corte Suprema del Estado de Nueva Jersey. El siguiente paso, en caso de que este volviera a ser negativo, sería recurrir a la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Los letrados de Carrascosa siguen demandando más implicación por parte del Gobierno. Vicente Ibor, uno de los abogados, insistió en que el Ejecutivo debería denunciar ante la Autoridad Central del Convenio de la Haya el incumplimiento de los acuerdos por parte de la justicia norteamericana. A partir de ahí se abriría un periodo de alegaciones entre las partes.
Justicia estudia la sentencia
Desde el Ministerio de Justicia indicaron que desde ayer mismo –cuando se recibió la sentencia– “se está estudiando el documento y los fundamentos de Derecho en los que se sustenta”.
Mientras, Maria José permanece tras las rejas de la prisión y su estado sigue empeorando. “Existe el riesgo de que muera en la cárcel antes de que todo esto termine”, alertó ayer Ibor.
El asunto de las medicinas de María José siempre ha sido conflictivo, ya que la familia niega que las haya recibido. Según la hermana de la presa, Victoria Carrascosa, es el cónsul quien tiene ahora mismo los fármacos.
Desde el Ministerio de Exteriores defendieron la labor del diplomático, “quien está atendiendo perfectamente a la reclusa y mantiene contacto con su familia”. Respecto a las medicinas, las mismas fuentes insistieron en que las tiene el abogado de la valenciana Alan Lewis y que en la cárcel no dejan introducir fármacos desde el exterior.
Vicente Ibor explicó que la sentencia del pasado jueves –en principio se iba a conocer en dos semanas y ha tardado un mes– no aplica el citado convenio “porque el domicilio del matrimonio estaba en EE.UU”. El abogado sostiene que se encontraba en la Comunitat, “tal y como recoge la sentencia de la Audiencia de Valencia”.
No obstante no es este el apartado de mayor relevancia dentro del proceso, sino dónde se encontraba la menor, “que era en Valencia”, ratifica Ibor.
Las autoridades judiciales siempre han dejado la misma puerta abierta a María José para terminar con este proceso. Ahora, nuevamente la recogen por escrito en la sentencia de apelación. “Se trata de que traslade a la niña a Nueva Jersey, Carrascosa quedaría en libertad y se iniciaría todo el proceso desde el principio”. Los abogados de la valenciana solicitarán a la Audiencia que elabore un informe jurídico que explique por qué la hija no puede salir del país y remitir éste a las autoridades americanas.
La familia Carrascosa prepara otras protestas, como una concentración ante la embajada de Estados Unidos en Madrid, aunque no existe fecha. Además, la presa deberá enfrentarse este mes a los cargos penales por desacato al juez Torack.
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