La Dirección General de Interior, dependiente de la Conselleria de Justicia, Interior y Administraciones Públicas, ha sancionado con más de 37.000 euros a los propietarios de dos pubs de Castellón situados en las calles Navarra y Lagasca por siete “infracciones administrativas graves” de la Ley de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Establecimientos Públicos.
En concreto, la sanción más grave, con un total de 36.602 euros, afecta a la propietaria del bar Anem de Copes, situado en la calle Navarra, donde los agentes de la Policía Autonómica detectaron en tres visitas diferentes un total de seis infracciones administrativas graves, entre las que figuran ejercer la actividad sin licencia, incumplir el horario de cierre y tolerar el consumo y venta de bebidas alcohólicas a menores.
En el caso del bar Pulpi’s, ubicado en la calle Lagasca, la sanción impuesta por Interior asciende a un total de 900 euros por tener la música en funcionamiento y constituye una infracción administrativa grave.
Precisamente, fuentes de la asociación Castelló Sense Soroll pusieron en duda ayer la voluntad del Ayuntamiento de Castellón de declarar la calle Lagasca y adyacentes como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) y recordaron que “el procedimiento lo inició el Ayuntamiento aprobando un expediente administrativo a principios de diciembre”.
Procedimiento reglado de la ZAS
Advirtieron de que la declaración de ZAS “empieza y acaba en el Ayuntamiento mediante un procedimiento reglado y un criterio objetivo que implica la superación de los 20 decibelios como nivel permitido de emisiones sonoras”.
Además, recordaron que “la empresa AT Control, contratada por el Ayuntamiento, hizo a principios de enero unas mediciones cortas de carácter exploratorio, que desvelaron que en varias calles de se superaban los límites sonoros para la declaración ZAS (65 y 70 decibelios)”.
Sin embargo, denunciaron que tras dos semanas de mediciones, el Ayuntamiento “paralizó el estudio” y ahora “niega los resultados del estudio” a la asociación, que todavía no ha sigo registrada por el Ayuntamiento a pesar de presentar la documentación hace tres meses.
Por otra parte, el Controla Club celebró anoche la última jornada de la primera fase de la campaña de sensibilización contra el ruido en las zonas de ocio de la calle Lagasca.
El Ayuntamiento de Castellón inició esta campaña de sensibilización contra el ruido tras las numerosas quejas vecinales por la proliferación de locales de ocio en esta zona de la ciudad y la creación de la asociación Castelló Sense Soroll. Fuentes municipales destacaron que la campaña ha servido para informar a alrededor de 8.000 personas en las seis jornadas celebradas.