La pequeña localidad de Beneixama, de apenas 1.800 habitantes, ya tiene capacidad para producir la energía equivalente al consumo medio anual de 12.000 hogares. Este municipio alberga la que hoy por hoy es la planta solar fotovoltaica más grande del mundo y cuyas instalaciones fueron inauguradas ayer.
La inversión en este parque solar supera los 150 millones de euros, pero merecerá la pena porque alcanzará los 20 Megavatios (Mw) de potencia nominal una vez estén instaladas y puestas en marcha todas sus unidades generadoras de energía, actuación prevista para finales del próximo mes de agosto. A partir de entonces producirá 30 millones de kilovatios/hora al año merced a sus 100.000 módulos solares. De momento, en la planta 40.000 placas solares (8 Mw).
Al acto de inauguración de la instalación, que estuvo presidido por el jefe del Consell, Francisco Camps, asistió el delegado en España de la empresa alemana City Solar, promotora de este proyecto, Per Piske, además de representantes de las empresas españolas que participan en el proyecto (Gesfesa Energía, Eolia Mistral, Power Sol y Ener Solar), los consellers de Infraestructuras, y de Justicia y Administraciones Públicas, José Ramón García Antón y Miguel Peralta, respectivamente, el presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, y el alcalde de Beneixama, Antonio Valdés.
Ese huerto solar está considerado como el más grande del mundo, pero esa condición tiene los días contados pues en los próximos meses se abrirán instalaciones de mayor envergadura en otros países como, sin ir más lejos, Portugal.
El parque solar de Beneixama, localidad de 35 kilómetros cuadrados, se ubica sobre una superficie de 418.515 metros cuadrados –el equivalente a 70 campos de fútbol– y su producción eléctrica (30.200 Mw/hora al año) equivale al consumo energético medio de 12.000 hogares.
Su volumen de generación eléctrica evitará la emisión a la atmósfera de 26.000 toneladas de dióxido de carbono al año, apuntó Piske, quien destacó la fructífera colaboración empresarial hispanoalemana en este proyecto.
Camps valoró “el esfuerzo económico y el compromiso medioambiental” de las promotoras, pues representa una inversión “por el desarrollo económico sostenible y de respeto al medioambiente”.
Con esa instalación, la Comunitat Valenciana se sitúa al frente de las autonomías españolas en materia de potencia solar fotovoltaica instalada, con 27,4 Megavatios, cifra que representa un 20% de toda la potencia del país pese a que el territorio valenciano sólo representa el 5% del total.
El crecimiento de la producción de energía fotovoltaica en la Comunitat ha sido significativo. Las cifras se han multiplicado por 22, ya que se ha pasado de 1.300 kilowatios en 2003 a los 28.300 kilowatios actuales. Además, buena parte de esas instalaciones se encuentran en la provincia de Alicante, que produce más de la mitad del total de la energía solar que se produce en la Comunitat.
Este crecimiento se va a mantener, ya que la Conselleria de Infraestructuras tiene previsto dar autorizaciones a nuevas instalaciones mientras que otras proyectadas en Crevillent, Monóvar, Elche, Cocentaina, Jacarilla, Villena o Bigastro están ya en obras o han empezado a funcionar de forma parcial.
El sector de la energía solar fotovoltaica facturó 586 millones de euros en el año 2005, un 50% más que en el ejercicio anterior, según refleja el Informe Anual de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF).
España se ha consolidado como el segundo mercado europeo en este ámbito, después de Alemania, y el cuarto del mundo, con 5.000 instalaciones y más de 10.500 empleados.