Los expertos consideran que las diferentes etapas de la reforma laboral reafirmarán para los próximos 12 meses de 2007 el nivel de estabilidad del empleo, con un incremento más moderado pero sostenido de la contratación indefinida, sobre todo por los contratos indefinidos iniciales en la modalidad de fomento del empleo (33 días).
Asistiremos también a un incremento de la tasa de penetración de las empresas de trabajo temporal hasta alcanzar el 17% del total de los contratos temporales, confirmando de manera progresiva las buenas prácticas de la temporalidad causal. De hecho, sólo en el periodo extraordinario de este proceso el número de contrataciones temporales gestionadas por las ETT consiguió duplicarse.
En cuanto a la tasa de temporalidad, la media anual actual (2006) del 34%, podría llegar al 33% en 2007 por el efecto de la reforma Laboral e, incluso, bajar al 32% en un escenario optimista.
Según Francisco Aranda, secreta
rio general de AGETT “la reducción de la temporalidad requiere más medidas que actualicen la legislación, y permitan una mayor penetración de las ETT aproximándonos a otros países europeos donde la tasa de temporalidad media se sitúa entre porcentajes que oscilan entre el 15% y el 16%”.
En esta misma línea se pronunció el secretario general de Empleo cuando afirmó en una jornada de ETT, que “la política de este Gobierno tiende más a potenciar a las ETT que a limitarlas. De hecho, la posibilidad de abrir a las ETT sectores como la construcción y otras actividades de riesgo, así como la posibilidad de ampliar su responsabilidad en el mercado laboral y que puedan gestionar contratación indefinida, se abordarán en un grupo de trabajo”.
No obstante, y concretamente respecto al sector de la construcción, las predicciones de Ceprede (Centro de Predicción Económica de la Universidad Autónoma de Madrid), habla de una posible contención de actividad en este sector, prevista para un horizonte a medio plazo. Ceprede observa un dato positivo en esta ralentización: a la evolución de la productividad aparente del factor trabajo; ya que, al generarse menos empleo con el mismo crecimiento se deja mayor margen para ganancias de productividad.