Las incógnitas sobre la viabilidad de la oferta presentada por Ros Casares para la fábrica de motores navales de Manises pueden desvelarse en breve. Los servicios jurídicos de Izar y SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales) analizan la última oferta presentada por el grupo siderúrgico valenciano para comprobar si existe algún obstáculo jurídico que impida admitir la propuesta.
El posible inconveniente vendría si se considerara que la nueva oferta de Ros Casares es ‘‘extemporánea’’ al haber expirado el plazo oficial de admisión de propuestas, aseguraron fuentes sindicales de UGT participantes en el proceso de negociación, Ha transcurrido más de un año desde que se cerró el periodo, a inicios de febrero de 2006.
Las fuentes consultadas confiaban en que la nueva oferta de Izar fuera considerada presentada en plazo, habida cuenta de que la modificación de la puja de la siderúrgica valenciana se ha producido a instancias de la Comisión Europea.
Información adicional
La institución europea solicitó en septiembre pasado una nueva aclaración a las autoridades españolas sobre la oferta de Ros Casares. En concreto cuestionaron la diferencia de valoración de la obra en curso realizada por el grupo industrial valenciano y la SEPI. Mientras que el primero la estimaba en 32 millones de euros, la entidad pública la valoraba en seis millones de euros, por lo que Bruselas exigió aclaraciones para descartar cualquier indicio de ayuda pública.
La nueva oferta, que ya fue remitida a Bruselas –según reconoció el pasado mes de noviembre el consejero delegado de Ros Casares–, todavía no ha sido aprobada. Desde entonces los responsables de la siderúrgica valenciana han eludido manifestarse respecto a la resolución positiva de su oferta, que a finales de año consideraban inminente. Pero el tiempo pasa, el anuncio de la venta definitiva no llega y las autoridades españolas todavía tienen pendiente remitir información sobre la oferta a Bruselas, según informaron fuentes de la institución europea.
Las autoridades de la competencia de la Comisión Europea esperan recibir antes de que acabe el mes esta información adicional, plazo que podría ampliarse ya que las autoridades españolas –es el Gobierno el que hace de intermediario entre la SEPI y las instituciones europeas– han solicitado varios aplazamientos a la remisión de datos: el último, a finales de enero.
No hay fecha determinada para dar por cerrada la venta del último de los astilleros de Izar. A inicios de noviembre, el Consejo de Ministros autorizó a la SEPI vender las fábricas de Sestao, Gijón y Sevilla a las empresas a las que adjudicó su privatización: Construcciones Navales del Norte, Factoría Juliana y Astilleros de Sevilla.
Plan industrial
La incertidumbre, por tanto, continúa entre los 129 trabajadores de Izar Manises que, a falta de nuevos encargos –no los puede recibir hasta que no se haya formalizado la liquidación de la planta–, se dedica a tareas de mantenimiento de las instalaciones y de formación. Según explicó el presidente del comité de empresa, Vicente Beltrán, están ultimando las labores de embalaje de algunas piezas del último motor que han fabricado.
Y lo que conocen del plan industrial previsto por Ros Casares no les hace sentir mejor. Desconfían de la empresa que diseñó la oferta, la asturiana Augescon –filial del Grupo Ros Casares que se dedica a fabricar estructuras metálicas–, a la que relacionan con una firma inmobiliaria y creen que este (promoción de viviendas) es el objetivo final de la compañía valenciana. Ello pese a que Ros Casares ha reiterado que no existe tal intención y ha asegurado que prevé una inversión en la planta de 350 millones, que debe estar en marcha entre marzo y junio de 2008. Además pretende abrir nuevas líneas como la fabricación de bienes de equipo, de elementos mecánicos de acero móvil o de calderería especializada, o, incluso, de motores de cuatro tiempos.
Los sindicatos quieren más detalles y celebrarán una reunión con los responsables de la siderúrgica para despejar las dudas que albergan sobre las líneas de negocio previstas por la empresa.