Los dos últimos grandes proyectos anunciados por el Ayuntamiento de Villena se ubicarán en zonas sensibles de proteger medioambientalmente, según se recoge en el denominado Plan de Acción de Aves Esteparias diseñado por la Conselleria de Territorio y Vivienda.
Tanto la planta de ciclo combinado, que ocupará una extensión de 1.300.000 metros cuadrados en el paraje de Los Alhorines, como el polígono industrial de Las Quebradas, con una dimensión superior a los 2.000.000 de metros cuadrados, situado en el límite del término municipal con Yecla, invadirán zonas susceptibles de ser protegidas por la Administración autonómica, al tratarse de lugares donde anidan especies en peligro de extinción.
Según técnicos de Conselleria consultados por LAS PROVINCIAS, estos parajes forman parte de los planes del departamento que dirige Esteban González Pons para ser declarados zonas protegidas por sus valores ecológicos, en este caso por la existencia de aves rapaces que corren el riesgo de desaparecer definitivamente de los cielos mediterráneos.
Pese a ello y a su militancia en Los Verdes, el concejal de Medio Ambiente del Consistorio villenense, Antonio Pastor, ha dado su consentimiento a ambas actuaciones, algo que no ha pillado por sorpresa a nadie, puesto que este profesor de Ecología en la Universidad de Alicante también ha bendecido la construcción de un campo de golf con 1.500 viviendas, así como la implantación del centro de primates en la Sierra de Salinas.
Al parecer, ninguno de estos macroproyectos ha obtenido todavía la declaración de impacto medioambiental, pese a que desde la concejalía de Urbanismo que tutela el socialista José Ayelo, se ha anunciado que dichas actuaciones cuentan con el beneplácito de los organismos pertinentes.
Curiosamente, en el lugar donde se prevé instalar la central termo-solar de 50 megavatios de potencia, la mayor de Europa, la Conselleria de Territorio (antes de Medio Ambiente), viene desarrollando desde hace años una ambiciosa actuación para recuperar el Cernícalo Primilla, ave rapaz extinguida hace unas décadas y que gracias a este proyecto ha vuelto a anidar en este paraje de La Zafra, así como en otras zonas cercanas, entre ellas la Cañada de la Almela, donde se ha diseñado el macropolígono industrial impulsado por empresarios de la localidad murciana de Yecla.