Hace ya tiempo que La Cantante Calva viene siendo un claro exponente de vanguardia en la moda valenciana.
Antonio Moreno
, el diseñador que le da vida, no puede ni quiere ceñirse a los hábitos de una pasarela convencional. Él se expresa a su libre albedrío, y lo hace derrochando originalidad e imaginación.
En la sala Espacio Inestable llevó a cabo algo más que un desfile al uso: una auténtica
performance
que abarcó vertientes teatrales, poéticas, fotográficas y musicales. Bajo el título de
Los trabajos y las noches
(un guiño a
Los trabajos y los días
de
Hesíodo
) y el subtítulo
De la guerra entre pulpos y dragones
, desarrolló una reflexión sobre los modos de amar. Fijó en el pulpo el símbolo del amor posesivo y opresor, considerando al dragón emblema de un amor fogoso, pero independiente y sin ataduras.
Entre uno y otro polo, se sucedieron las intervenciones actorales de
Freak Viva
sobre una canción de
Chavela Vargas
y los poemas leídos por sus autores
Pedro Montealegre
y
Guillermo Cano
. La colección en sí presentó ropa masculina que, como afirma Moreno, tras su etapa de osada experimentación, tiende a un ‘hombre increíble’, pero radicalmente actual. Descompone arquetipos clásicos –sastrería al fondo– segmentándolos como en un caleidoscopio.
La silueta lágrima se enfoca primero enfatizando el volumen superior con
bombers
y camisas amplias, sobre
legings
o pantalones pitillo, en colores marengo, chocolate y ámbar. La segunda parte volvió la lágrima al revés: los volúmenes abajo, en forma de pantalones semiglobo, con el tórax estrecho: levitas ‘siete octavos’ de cuello alto y tonos oscuros: negro y marino.
El tratamiento del guardarropa masculino se apropia también de elementos del vestuario femenino, como drapeados y frunces que aparecen en espaldas muy elaboradas, perneras y mangas. En suma, una colección interesante, que aborda satisfactoriamente la actualización de la ropa de hombre, y que estuvo bien subrayada por el trabajo de peluquería a cargo de
Joan Santamaría
. Las ovaciones finales fueron sobradamente merecidas.