Martes, 13 de febrero de 2007
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CULTURA
“Valencia necesita más esculturas monumentales”
El artista valenciano inaugura su obra formada por 22.000 piezas de gres porcelánico
El artista valenciano Manolo Valdés pidió ayer “más esculturas monumentales” para Valencia durante la inauguración de su nueva obra que, a partir de ahora, formará parte del día a día de los valencianos. La Dama Ibérica, ubicada en la rotonda donde confluyen la avenida de las Cortes Valencianas y la calle de la Safor, está formada por 22.000 “pequeñas damas”, que reproducen a escala el resultado conjunto de una “gran dama”.
Decenas de personas asistieron ayer a la inauguración de la escultura La Dama Ibérica, del valenciano Manolo Valdés, en un acto presidido por la alcaldesa Rita Barberá quien mostró su gratitud al artista valenciano “por entregar y regalar una parte de sí mismo a la ciudad” y destacó que la escultura se convierte “en un emblema de esta tierra, otro símbolo de Valencia que sorprende al mundo”.

La escultura, ubicada en la rotonda donde confluyen la avenida de Les Corts Valencianes y la calle La Safor, se presenta en el centro de una fuente dispuesta a modo de lámina de agua, sobre un pedestal de hormigón e iluminada por 20 focos y 18 proyectores bajo la lámina líquida. “Me siento muy feliz por exponer en mi ciudad así como por el resultado logrado. Ha sido un placer hacer la Dama Ibérica”, afirmó Valdés durante la inauguración que dio comienzo con un espectacular disparo de fuegos artificiales de Vicente Caballer alrededor de la obra y que contó con la presencia de invitados de toda índole como la intendente Helga Schmidt; el presidente del Valencia, Juan Soler o la candidata a la alcaldía del PSPV, Carmen Alborch.

La escultura de Valdés, galardonado con el premio Valencianos para el siglo XXI que concede anualmente LAS PROVINCIAS, tiene un coste de 2,4 millones de euros y está conformada por 22.000 “pequeñas damas”, que reproducen a escala el resultado conjunto de una “gran dama”, de 18 metros de altura.

Las piezas, de 20 centímetros cada una, están realizadas en gres porcelánico, material cerámico muy resistente. Las “pequeñas damas”, obra del artista valenciano Manuel Martín, bajo la dirección de Valdés, están montadas de forma manual sobre una estructura metálica.

La Dama luce un color azul cobalto, en alusión al carácter marítimo de Valencia. El tono consigue un llamativo efecto cromático al reflejar la última luz del sol en sus piezas.

Manolo Valdés, quien ha comentado que su proyecto pretende emular la imagen que ofrecen algunos rascacielos de Nueva York, adujo ayer que Valencia “necesita más esculturas como esta para satisfacer las diferentes sensibilidades artísticas que pueda haber en la ciudad”.

El proceso de consecución de la Dama Ibérica comenzó el 8 de febrero del año 2002 con la firma de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Valencia, el artista Manolo Valdés, la empresa Royal S. L., perteneciente al Grupo Lladró, y la entidad mercantil Vallehermoso.

Un ejemplo de patronazgo
El proyecto, fruto de una acción conjunta entre la iniciativa pública y privada, constituye, según palabras de Rita Barberá, “un singular ejemplo de patronazgo y de la difusión del arte y la cultura valencianas”.

Las firmas Rosal y Vallehermoso han asumido, como patrocinadores, los costes del estudio geotécnico, de la ejecución de la escultura, de su implantación en la rotonda y de los correspondientes al taller de Martín. Por su parte, el Ayuntamiento ha asumido los costes de la instalación eléctrica del conjunto, encintado de aceras y ajardinamiento y, desde ayer, del conservación y mantenimiento de la obra.


 
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