J
ennifer
Lopez (1970), la latina más poderosa de Hollywood, ha rodado
Ciudad del silencio
(Gregory Nava), sobre los terribles asesinatos de (miles) de mujeres en Ciudad Juárez (México).
“Conocí
a algunas de las mamás que habían perdido a sus hijas y fue muy fuerte. Esta película me ha enseñado que la vida, a veces, no es justa. Vivo en Estados Unidos y no sabía nada de lo que estaba ocurriendo a mi lado”, asegura Jennifer.
¿Tiene
mérito descubrir a los 36 años que la vida “a veces” no es justa? No mucho. Esos descubrimientos, aun viviendo en Estados Unidos, toca hacerlos antes. Pero más vale tarde que nunca.
Según
un estudio de Zenith Media Valencia y Zed Digital, un 85% de los jóvenes asegura que daría permiso para recibir publicidad en sus móviles si dicha publicidad fuese “divertida, entretenida o creativa”.
Ese
alto porcentaje de jóvenes muestra una ingenuidad irritante. Si las empresas de telefonía móvil, que ganan un pastón, quieren meter publicidad en la vida íntima de la gente, que paguen una cuota. La que corresponda. Igual que hacen cuando se publicitan en la televisión, aunque los anuncios sean divertidos o creativos.
Georges
Charbonnier publica en Nómadas
Entrevistas con Claude Lévi-Strauss.
Charlas especializadas sobre arte y lenguaje. En medio de reflexiones un tanto difíciles de seguir, Lévi-Strauss dice algo sencillo y luminoso: “Lo importante es lo que hacen los artistas y no lo que creen hacer”.
¿Obvio?
No tanto. Hay cineastas que desean hacer películas personales pero sólo ofrecen celuloide rancio. Y cocineros que pretenden auparse al pedestal de la alta cocina cuando no saben otra cosa que elaborar menús largos, estrechos y caros en los que apenas queda el eco mil veces repetido de la auténtica imaginación. Injusticias de la vida, que diría Jennifer Lopez.
En
el terreno de la ideología ocurre otro tanto. ¡Cuánta diferencia entre lo que quieren ser algunos y lo que verdaderamente son! Con las palabras se puede engañar durante un tiempo a cierta gente. Con la realidad es más difícil. Siempre hay una ex mujer o un sobrino que acaban denunciando la superchería.
Dos
interesantes experiencias gastronómicas: La Principal, Polo y Peyrolón 5 (un arroz diferente cada día, magníficos montaditos); y El Cierzo, Mosén Fenollar 2 (buen servicio e instalaciones y notable relación calidad/precio).