El Alzira salvó un match-ball al anotarse una victoria balsámica frente al potente Novelda, rompiendo así su mala racha de resultados, ya que acumulaba ocho partidos ganar. El triunfo por la mínima ante los alicantinos es el primero desde que Ángel Sáiz ocupa el banquillo azulgrana.
Por su parte, el Novelda, que estrenaba míster de la mano Fran Castelló, no pudo cumplir el tópico de “a entrenador nuevo, victoria segura”.
Dada la situación de ambos equipos, los visitantes porque se está alejando de la zona de descenso, y los de la Ribera Alta porque quieren escapar de los puestos de descenso, la primera premisa con la que saltaron al terreno de juego los 22 futbolistas era la de no encajar ningún gol.
El respeto al rival y las precauciones motivaron que no se crearan demasiadas ocasiones en ninguna de las porterías. Con todo, fue el Novelda el primero en dejar constancia de su intención de llevarse los tres puntos de Alzira. Rafa, al ejecutar un libre directo, estrelló el balón en el poste local.
Este susto despertó al Alzira. Los de la Ribera ya no se limitaron a potenciar su faceta defensiva y se aventuraron al ataque. Ramonet puso la réplica al no acertar a enviar un balón al fondo del marco del Novelda en un remate desde dentro del área pequeña.
En la reanudación, Alzira y Novelda salieron más decididos a buscar los tres puntos. El juego por banda de los de la Ribera Alta, con Alfaro por la izquierda y Espinosa por la derecha, empezó a funcionar. Fruto de este dominio de los locales llegó el tanto de Josemi.
Tras un rechace del portero
El futbolista local se aprovechó de un rechace del guardameta Víctor tras un fuerte disparo de Alfaro para marcar el único tanto del choque.
Con el 1-0, el Novelda se fue hacia arriba para tratar de nivelar el resultado. No obstante, la ordenada defensa alcireña abortaba cualquier intento alicantino. Los visitantes, jugando ya más con el corazón que con la cabeza, se limitaban a mandar balones bombeados al área azulgrana.
En el último suspiro, el Novelda marcó, pero el colegiado anuló el gol al estimar que Ximo había cometido juego peligroso al rematar de chilena.