Varios monitores sospechaban de Gaby, pero no lo denunciaban porque no tenían pruebas. En el último campamento que el presunto pederasta organizó en Llíria, el joven trasladó a Valencia a algunos niños para, según él, llevarlos al médico. “Estaba con ellos muchas horas fuera del albergue”, asegura un monitor.
“Cuando curaba a un niño, se encerraba con él en el botiquín”, añade el ex compañero de Gaby. También les decía a los monitores que tenían que abrazar y besar a los menores, porque sus padres no estaban en el albergue y necesitaban cariño.
Estos hechos ocurrieron en julio de 2006 durante el campamento Mystery Hill en el albergue juvenil Llometa de Llavata de Llíria. Gaby quería comprar estas instalaciones recreativas para celebrar más campamentos. “Me dijo una vez que era el mejor sitio para que los dos niños que pensaba adoptar jugaran con otros chicos”, afirma el monitor.
Pero la policía truncó sus planes tras desenmascarar al verdadero
Darzee,
que se encuentra en prisión desde el 29 de enero.