En lo que respecta al mundo de la carne, muchos asadores apenas poseen un conocimiento explícito de los distintos despieces que se le puede realizar a una pieza. Chuleta, chuletón, entrecot y solomillo, son los cortes más comunes que se pueden encontrar en sus cartas, sin embargo las piezas citadas con anterioridad son apenas una pequeña muestra de la inmensa variedad que podemos encontrar en una ternera, vaca o buey.
Belarmino Fernández Iglesias es un gallego que hace ya algunos años emigró a Sudamérica, y encontró en el mundo de la carne una magnífica vía para revindicarse como un ejemplar empresario relacionado con la hostelería. Sus “steak house” de Sao Paulo, B.B. Rubaiyat o A Figueroa, o el Cabaña Las Lilas de Buenos Aires, son reputados asadores de su propiedad. Y ese mismo reconocimiento que ha conseguido en tierras americanas es el que persigue ahora en nuestro país con la apertura, hace unos meses en la capital de un restaurante sobre lo que fue antaño el balneario de Cabo Mayor. El Rubaiyat de Madrid será sin duda el buque enseña a la hora de ir expandiendo la empresa por Europa.
No extraña que la carta se nutra de especialidades sudamericanas, pero llama la atención que en el aperitivo se ofrezca al comensal una refrescante caipirinha, al mismo tiempo que se llena la mesa, a cargo del restaurante, mientras se lee la carta y se medita la comanda.
Una completa oferta de panes, incluyendo unos rellenos de mozzarella deliciosos o una autentica “regañá” andaluza que sirve de acompañamiento a los entretenimientos que llenan la mesa: tomatitos con mozzarella; cecina de los Valles del Esla; verduras asadas, y unas albóndigas con tomates. Finalizando este considerable dispendio, el carpaccio de boletus, que sorprende por la generosidad del cocinero a la hora de aderezarlo con piñones. Marcadas por un singular estilo porteño son recomendables las empanadillas, el queso provoleta a la brasa o las mollejas de corazón también asadas al fuego de carbón.
De su propia cabaña y provenientes de Argentina o Brasil la familia Fernández Iglesias ofrece una contenida oferta de variedades de cortes sudamericanos. El más conocido el bife de chorizo (entrecot argentino), pero al que acompañan sustanciosas piezas: baby beef (centro del bife); picaña summus (pieza pegada a la cadera), o el bife de tira ( tira de picaña). Completando esta rica diversidad, la casa brinda carnes nacionales: chuletón y entrecot gallego y el asado de tira de Ávila. Una recomendación, a la hora de pedir el punto de la carne, sea preciso, pues en la parrilla se acentúa y se precisa en ofrecerlo como el comensal lo ha demandado.
En el capitulo de dulces las recomendaciones también son variadas. El quintín (especialidad brasileña) peca en exceso de dulzor, mientras que resultan acertados los panqueques con dulce de leche, la tarta de Santiago o la crema catalana.
La carta de vinos es inmensa y los precios son bastantes contenidos, por lo que se podrá acompañar la comida con el vino deseado, eligiendo entre las recomendaciones internacionales o las españolas.
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