Gastar dinero en libros es una inversión que rinde un buen interés”, afirmó en su día
Benjamin Franklin
. Eso mismo debieron pensar
Ana María Ortega
y
Álvaro Gutiérrez
, un matrimonio de Palencia que, en veinte años, ha logrado reunir 1.400 libros desplegables.
Ahora la Biblioteca Valencia recoge parte de esta colección privada en la exposición
El libro móvil y desplegable
, que da a conocer una nueva dimensión de los libros a través de estas pequeñas obras de arte de papel que se levantan, se mueven o se transforman al abrir sus páginas.
En total, son 125 libros desplegables que ponen de relieve sus más de 700 años de historia. No se sabe quién introdujo el primer artificio mecánico en una publicación, pero en el año 1300, el mallorquín
Ramón Llull
ya ilustró una de sus teorías teológicas con discos giratorios en un manuscrito.
Precisamente, con un facsímil de este documento comienza
El libro móvil y desplegable
. Y a partir de ahí, continúa un recorrido donde destaca la época victoriana –considerada la Edad de Oro de estos libros– hasta llegar a los sofisticados dinosaurios o los libros de Navidad presentes en las librerías actuales. “La muestra pretende responder a tres interrogantes: cómo han evolucionado estos libros, cómo funcionan y de que tratan”, explicó Álvaro Gutiérrez, ayer, durante la presentación de la misma.
Hasta 2.000 euros
El precio de estos libros puede alcanzar un alto valor, dependiendo de cuál sea su estado de conservación y de su antigüedad. “El más caro de estos 125, es
Comic Actors
, un libro inglés de 1891 en muy buen estado que nos costó 2.000 euros”, afirmó Gutiérrez, comisario de una exposición en cuya inauguración también estuvo presente el director de la Biblioteca Valenciana,
Vicente Navarro de Luján
.
“Estos libros conjugan la belleza estética con el ingenio de su construcción”, aseguró Navarro de Luján, quien explicó que el arte de la papiroflexia que se puede observar en estos desplegables cuenta con muchos incondicionales. A modo de anécdota, el director de la Biblioteca Valenciana señaló que “
Unamuno
gastaba todo el papel que tenía haciendo pajaritas”.
Las formas y el color que esconden estas acrobacias de papel escondidas entre las páginas de los libros de la exposición podrán descubrirse hasta el próximo día 3 de junio.