Santiago Calatrava expone en Palma de Mallorca su faceta menos conocida. Los Reyes inaugurarán hoy la muestra Santiago Calatrava. Esculturas, dibujos y cerámicas en el museo Es Baluard, con la que el arquitecto de Benimamet compartirá paredes con Picasso, Joan Miró, Toulouse-Lautrec o Cézanne, gracias a una exposición que recoge, según Tomás Llorens, comisario de la muestra, “el pensamiento abstracto, la imaginación y la sensualidad de un valenciano universal”.
En palabras de Calatrava, las piezas inéditas que se exhiben en el museo de Arte Contemporáneo mallorquín son “una exploración personal” de un ingeniero que recorre las artes figurativas de una forma “autodidacta” y “sin ninguna pretensión”.
La colección, financiada por la Obra Social de Bancaja y el Gobierno Balear, refleja una de las obsesiones del creador valenciano: la verticalidad. “Cuando mis hijos eran pequeños me asombraba ver como trataban de ponerse en pie, ese alzamiento he tratado de reflejarlo en las esculturas”, afirma Calatrava.
En el museo de arte contemporáneo balear se exponen 20 esculturas hechas de mármol, bronce y acero, todas procedentes de su despacho de Zurich. Calatrava concibe la escultura como un paso previo a la arquitectura, lo que Llorens considera un poso del constructivismo.
La muestra, con un presupuesto de 120.000 euros, ofrece a un Calatrava íntimo y polifacético. Sólo aquellos que conocen bien al arquitecto saben que es “un dibujante compulsivo”. “Todo aquello que imagina esté donde esté lo dibuja en sus cuadernos”, matizó el comisario de la exposición. De estos 63 bocetos brotan edificios singulares que se hacen realidad en las ciudades más vanguardistas del mundo. Su inspiración es la naturaleza y sobre todo el ser humano. De ahí que l’Hemisfèric de Valencia naciera primero como un ojo.
En Palma de Mallorca se pueden observar los dibujos de Calatrava del primer edificio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de la Torre Torso, y de la futura Ágora de Valencia, entre otros.
Pero los cuadernos de Calatrava, que recogen ideas desde 1991 a 2006, no son sólo bocetos de edificios. En blanco y negro y también en color, el arquitecto de Benimamet plasma escenas cotidianas de cómo se imagina él la vida en los rascacielos de viviendas que construirá en Nueva York.
En estas ilustraciones se pueden observar a personas leyendo, bailando, o descansando cerca de un piscina y en ellas aparecen fuentes con naranjas.
Dentro de los cuadernos que recoge la muestra, Calatrava destacó una serie de dibujos dedicados al mallorquín Fray Junípero Serra, misionero en California, donde el arquitecto valenciano trabajó en la preparación del concurso para la nueva catedral de Los Ángeles.
Referencia al Palau
Si las esculturas son el pensamiento abstracto, los dibujos la imaginación, las cerámicas “son la sensualidad”, según dijo Llorens, en la presentación de la muestra ayer en Palma. En Mallorca se exhiben 24 obras de cerámica hechas por Calatrava en su taller de Manises. El comisario de la muestra apuntó que la inspiración de estas piezas “es la huerta valenciana”.
El arquitecto regresa a sus raíces a la hora de crear vasijas, platos y jarrones. Las piezas, que se podrán ver hasta el 15 de abril en Palma, tienen motivos grecorromanos y dibujos taurinos, como los frisos del interior del Palau de les Arts.
Por último, el vicepresidente de la Fundación Bancaja, Vicente Montesinos, anunció que esta exposición viajará en junio de 2007 al museo de arte Scuderie del Quirinale de Roma, y posteriormente se trasladará en otoño del mismo año al museo Correr de Venecia. De momento no está previsto que la muestra se exhiba en la Comunitat Valenciana.
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