Gandia estudia soltar cabras en Marxuquera para eliminar maleza y prevenir incendios
Un informe del área de Medio Ambiente revela que el 50% de la zona calcinada se regenera de forma espontánea y que sólo se actuará en la Font del Garrofer
El campus de Gandia está elaborando un informe que valorará la posibilidad de introducir cabras en algunas zonas delimitadas del paraje natural Parpalló-Borrell, con la finalidad de que se coman la maleza y, de esta manera, prevenir nuevos incendios como el que arrasó el monte de varios municipios de la Safor en marzo.
Hace décadas que no se ven ganados de cabras por los alrededores de Gandia. Ahora podrían volver estos ovinos a los montes del término municipal para cumplir con su original misión: comerse la maleza y las hierbas. Pero esta vez con una finalidad distinta, la de prevenir incendios en los parajes de Marxuquera.
La zona natural del Parpalló-Borrell sufrió los efectos devastadores del incendio que se originó en el mes de marzo en la localidad de Simat de la Valldigna, y que arrasó 1.900 hectáreas de zona montañosa en la comarca. Las llamas llegaron hasta los bosques de Gandia, y afectaron al paraje natural local Parpalló-Borell.
Por ese motivo desde el departamento de Medio Ambiente de Gandia se han puesto en marcha varias medidas para regenerar la zonas boscosas. Por una parte, se ha redactado un estudio para conocer en qué situación se encuentra la zona natural afectada por las llamas, y por otra, el campus de Gandia está elaborando un informe que valorará la posibilidad de introducir cabras blancas en la zona de montaña con el fin de tener el espacio limpio de maleza y reducir las posibilidades de incendio.
El área de Agroforestales del Campus será quien diga al Ayuntamiento definitivamente si la propuesta de introducir a los rumiantes es viable.
Los expertos universitarios determinarán el modo de actuar dentro de esta iniciativa, ya que son muchos los factores a tener en cuenta, tal y como comentó el edil de Medio Ambiente y portavoz de Els Verds, Joan-Francesc Peris. “Hay que valorar dónde ubicar a estas especies o cuál es la capacidad de carga de la zona”, comentó Peris.
Zona delimitada
Pero, aunque estos animales se ubicarían en algunas zonas del paraje natural, no estarían de forma salvaje, sino dentro de una zona delimitada, como por ejemplo la antigua cantera.
Las cabras estarían periodos de tiempo determinados para poder desarrollar su labor de eliminación de la maleza, por ejemplo, algunos meses del año. En la zona afectada por las llamas ya se habilitaron una serie de fajas auxiliares para que menguaran el avance de las llamas en caso de un hipotético incendio.
Esta medida contemplaba la eliminación de vegetación pirófita, es decir aquella excedente y que puede favorecer la propagación de las llamas en caso de incendio.
Asimismo, con esta medida se han eliminado las ramas bajas de los árboles. “El objetivo es realzar los árboles y esto, con la eliminación de la maleza, amortiguaría la propagación de un posible incendio”, señaló el concejal de Els Verds.
Las fajas no son cortafuegos, explicó el edil, sino zonas en las que un equipo de trabajo ha eliminado la maleza y las ramas bajas de los árboles.
Por tanto, si esta medida sale adelante ya no será necesario contratar equipos humanos que realicen tareas de mantenimiento en la zona. El área natural Parpalló Borrell de Marxuquera fue una de las más castigadas en la Safor en el incendio de marzo de 2006, donde ardieron más de 1.900 hectáreas. Nueve meses después un estudio del departamento de Medio Ambiente de Gandia ha valorado que este paraje empieza a superar el desastre de las llamas.
Regeneración del 50%
El estudio dice que más del 50% de la zona se está regenerando por si solo. Así lo explicó el edil de Medio Ambiente, Joan Francesc Peris. El edil aseguró que del estudio se desprende que la zona está respondiendo muy bien tras la catástrofe de marzo. Esto es debido a que en primavera se dieron algunas lluvias que no fueron torrenciales. Así en las zonas afectadas la tierra fértil no se ha perdido con el arrastre del agua.
También cabe destacar que los días del incendio se dieron grandes ráfagas de viento que hicieron que el mismo incendio se propagara rápidamente. Por tanto, tal y como indicó Peris, la intensidad del fuego hacía que fuera hacia abajo y eso está favoreciendo la regeneración.
Asimismo, la velocidad de las llamas hizo que en muchas zonas de bosque el fuego no afectara a las raíces de algunos vegetales y por tanto hayan podido rebrotar con el paso de los meses.
Asimismo, Peris explicó que en algunos de los troncos de los árboles muertos no se han observado gusanos de los que suelen salir con posterioridad a un incendio. Si esto hubiese sucedido habría que retirar los troncos de las montañas, y no es una práctica aconsejable, determinó el edil de Els Verds.
Explicó que en muchas ocasiones tras un incendio es mejor dejar que la zona boscosa reviva por sí sola ya que hay muchas semillas que pueden germinar y que no se han calcinado.
En el caso de la Safor comentó que se ha reducido bastante el riesgo de erosión debido a que las lluvias no han sido torrenciales. Pero sí reconoció que en la Font del Garrofer habrá que actuar ya que esta zona ha quedado bastante castigada.
“Tendremos que plantear alguna reforestación, aunque somos partidarios de que la zona calcinad se regenere por sí sola, sin introducir vegetación”, apuntó.
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