Viernes, 26 de enero de 2007
Registro Hemeroteca

en

ESPAÑA

GOLPE POLICIAL A ETA
El etarra detenido en Girona tenía orden de organizar un comando en la Comunitat Valenciana
El terrorista llevaba manuales para fabricar explosivos y podría tener entre sus objetivos atentar en la Copa América
ETA pretende recomponer su estructura en España. La confirmación llegó ayer con la detención en Girona del terrorista Iker Aguirre, cuando pretendía llegar a Barcelona en tren procedente de Francia. Los investigadores creen que el etarra pretendía crear un comando en la Comunitat y planeaba un atentado contra la Copa América.
La Policía Nacional arrestó en la localidad gerundense de Port Bou, fronteriza con Francia, al presunto miembro liberado (a sueldo) de ETA Iker Aguirre Bernadal, de 26 años y natural de Baracaldo (Vizcaya), cuando se dirigía a Barcelona a bordo de un tren procedente de Perpiñán. El supuesto terrorista fue capturado en la estación del municipio catalán poco después de entrar en territorio español. Llevaba consigo manuales para fabricar bombas, seis DNI falsos, 3.000 euros y planos de la zona de la costa mediterránea. El etarra no opuso resistencia y tampoco portaba armas.

El destino del convoy en el que viajaba era la estación de Barcelona-Sants, en la capital catalana. Según explicaron fuentes de la lucha antiterrorista, la policía sospecha que la misión de Aguirre Bernadal era crear algún tipo de infraestructura estable de ETA en Barcelona o la Comunitat Valenciana. Según desveló ayer Informativos Telecinco, la banda planeaba una campaña de atentados, alguno de los cuales se dirigiría previsiblemente contra los actos de la Copa América en Valencia. De ahí el dinero, los mapas, los manuales para fabricar bombas y los documentos que la policía halló entre sus pertenencias. Entre los papeles se encontraron al menos cuatro folios redactados en euskera que recogían instrucciones propias de la actividad terrorista de la banda del tipo de cómo sustraer un vehículo o indicaciones básicas para la fabricación de explosivos.

Los investigadores creen, además, que para cumplir ese cometido el presunto etarra no estaba solo. Por ello, no descartan que en las próximas horas haya más detenciones relacionadas con esta operación.

Cotejo de huellas
La captura de Aguirre Bernadal fue practicada por agentes adscritos a la Brigada Provincial de Información de Barcelona, que en ese momento llevaban a cabo uno de sus controles diarios para detectar la entrada ilegal en España de delincuentes extranjeros. En este tipo de dispositivos, los agentes suelen fijarse sobre todo en las personas procedentes de Europa del Este y Asia, o sospechosas de ser terroristas islamistas.

Cuando los policías comprobaron que Iker Aguirre era un ciudadano español y que llevaba encima seis carnés de identidad falsos, pensaron de inmediato que podría tratarse de un miembro de ETA. El cotejo de sus huellas confirmó las sospechas, y el joven fue detenido y trasladado a Madrid a dependencias de la Policía. En las próximas horas pasará a disposición del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón.

El detenido tiene antecedentes y cuentas pendientes con la Justicia por diversas actividades de violencia callejera llevadas a cabo hace años en el País Vasco. Sobre él pesaba una orden judicial de búsqueda, detención e ingreso en prisión de la Audiencia Provincial de Vizcaya por “atentado y desórdenes públicos”. En 2005 huyó de Baracaldo, y su pista se perdió hasta ayer.

Poco después de su detención, la policía trasladó al etarra a Madrid para ponerlo a disposición de la Audiencia Nacional, único tribunal que entiende de delitos terroristas. Los investigadores tratan de averiguar donde se domiciliaba anteriormente el detenido, presumiblemente en el sur de Francia.

ETA en la Comunitat
La Comunitat ha sido siempre objetivo preferente de los terroristas. ETA cometió su último atentado en tierras valencianas en Dénia, al hacer explosionar una bomba en un hotel y herir a nueve personas en enero de 2005. Un mes más tarde, Sara Majarenas y Mikel Orbegozo fueron arrestados en Valencia. Fue el último comando etarra detenido en la Comunitat. Los dos terroristas fueron localizados gracias a un programa informático que comprueba la identidad de las personas que se alojan en cualquier hostal.

Agentes de la Comisaría de Información se desplazaron al establecimiento, próximo a la plaza del Ayuntamiento, y arrestaron a la pareja. Los etarras disponían de tres kilos de explosivos, una bomba lapa y dos pistolas. Los policías también hallaron numerosa documentación de personalidades de diferentes estamentos de la Comunitat. Destacaban por su elaboración los datos referidos a un militar.

Meses más tarde, el rastro de ETA en la Comunitat reaparecía en Chelva. Allí, en un paraje de difícil acceso hallaron varias fiambreras con unos dos kilos de material explosivo, al parecer, amonal.

Los agentes de la lucha antiterrorista trabajaron con varias hipótesis. Una era que los dos terroristas detenidos hubieran escondido en esta localidad los explosivos para cometer otros atentados, aunque su detención anuló tal posibilidad.

Los agentes también sospecharon que el destino del amonal fueran Haymar Altuna y Carmelo Laucirica, etarras que fueron vistos en la estación del Norte de Valencia en 2004, pero que lograron escapar.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS