Sábado, 20 de enero de 2007
Registro Hemeroteca

en

EDICIÓN IMPRESA

Valencia
Piénsalo mejor, Elena
El Ministerio de Sanidad se ha hecho fundamentalista. Sin duda tiene la muy plausible aspiración a que los españoles nos muramos rebosando salud y para cumplirla nada mejor que amargarnos la vida. La ministra Elena Salgado, que no sé si pertenece a la asociación de Abstemios Empedernidos , está persuadida de que todo lo que tiene más de 1,2 gramos de alcohol “es alcohol puro y así será tratado en la ley”. Quizá no tenga en cuenta que lo que para algunas personas es un poco demasiado, para otras no pasa de ser lo suficiente.

El anteproyecto del Ministerio de Sanidad no ha dejado satisfecho a nadie. Ha conseguido unir a bodegueros, cerveceros, productores de cava y agricultores. Incluso ha logrado agrupar a muchos ciudadanos normales, que ven amenazados dos momentos claves del día: el aperitivo y la sobremesa. Sólo quienes antes de comer piden una botella de agua mineral etiqueta negra y, después, una botella de agua mineral sin etiqueta de ningún color, pueden estar de acuerdo con unas disposiciones que nos pueden dejar indispuestos para el resto del día.

Le oí decir a mi admirado doctor Marañón que no había conocido a nadie al que le sentara mal una copa de buen vino ni una loncha de buen jamón serrano. No bebía él bebidas destiladas, pero ya se sabe que no hay nadie perfecto. Se limitaba a ponderar al vino que “alegra el corazón del hombre”. ¿Por qué esa persecución? Séneca, que no tenía un coeficiente mental inferior al de doña Elena Salgado, nos dice que el vino “asegura la curación de la tristeza”, pero quizá el propósito de nuestros gobernantes sea garantizárnosla. No proponen nada que contribuya a nuestra pasajera felicidad. Nuestros efímeros mandatarios son unos tipos antipáticos. Pero lo peor es que la Ley del Alcohol nos va a obligar a vivir fuera de la ley.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS