UGT pide paciencia a la plantilla de Ford para lograr un acuerdo social y rechaza “ir a la calle”
La previa a las elecciones del 15 de febrero polemiza sobre el diálogo entre sindicato y empresa
El secretario general de UGT en Ford Almussafes, Gonzalo Pino, pidió ayer paciencia a los trabajadores para conseguir un acuerdo con la empresa sobre el futuro de la plantilla. El llamamiento se realizó durante un acto preelectoral donde el sindicato abogó por el diálogo y rechazó cualquier acto de protesta como solución.
Ford Almussfes ha dado ya el pistoletazo de salida a la campaña electoral previa a las elecciones sindicales del próximo 15 de febrero en la factoría, en la que concurrirán sólo cuatro candidaturas (dos menos que en 2003, por la desaparición de Famif y SPV).
Este año UGT, actual sindicato mayoritario, con 19 delegados; CC. OO., con ocho; CGT, que cuenta con cinco y PUT, que obtuvo 3 en la anterior votación, se enfrentan en una carrera a contrarreloj que comenzó ayer con la celebración de la asamblea para los trabajadores en la que UGT presentó su candidatura.
Mosca detrás de la oreja
Con un auditorio lleno hasta la bandera los ugetistas, encabezados por su secretario general, Gonzalo Pino, presentaron las bases de su proyecto, cuya consecución inmediata aspira a ser la firma del tan ansiado acuerdo social de futuro para los empleados de la fábrica.
Sobre este aspecto versó gran parte del discurso de Pino, quien pidió a los trabajadores un “compás de espera” que permita llegar a un “acuerdo firme” con la dirección de Ford, con la que mantiene un diálogo permanente, para muchos algo descafeinado. Al menos esa es la visión que mantiene el sindicato CGT, quien sospecha de las estrategias de UGT.
El pasado miércoles, representantes de CGT criticaban que el comité de empresa –en el que UGT es el sindicato mayoritario– había agotado su mandato “sin haber conseguido su promesa de alcanzar con la dirección un convenio que garantice el empleo tras el final de los modelos Mazda y KA”. Además, denunciaron la consecución de numerosos pactos firmados “unilateralmente” con la empresa y la asunción de “recortes a los derechos de los trabajadores”.
La asamblea de ayer fue la oportunidad de Gonzalo Pino para dar la réplica a estas acusaciones. “Estos días escucharéis que nosotros teníamos algo que ver con la dirección de la empresa, o que prometimos ir a la huelga y que luego no fuimos”, explicó ante la gradería, y añadió: “Somos tranquilos, moderados..., pero ofrecemos resultados que somos capaces de gestionar”. En este sentido, Pino apeló a la conciencia de la plantilla para que tenga en cuenta que la empresa pasa por un momento muy complejo y que por ello, “primero se deben resolver los grandes problemas”. Así, Pino rechazó “ir a la calle” como medida de protesta y declaró que el único modo de conseguir garantías para los empleados es mediante el “diálogo permanente”, la “atención” y el “respeto”.
Sobre el estado de las negociaciones, el sindicato manifestó que todavía no hay nada firmado y que sólo se está hablando de inversión (para la planta de motores y de montaje), y no sobre una mayor flexibilidad horaria, recortes salariales o la creación de bolsas de horas. Además, aseguró que desde UGT están convencidos de que parte del modelo Ford Fiesta irá para Valencia.
Por otra parte, Pino denunció el absentismo laboral en la factoría, motivado por la falta de herramientas en la planta de montaje, para lo cual pidió que se invierta en tecnología que permita que sea la “máquina quien se adapte al hombre y no al revés”.