Los citricultores de Andalucía quieren abandonar Intercitrus
Los productores andaluces se sienten abandonados por una entidad que identificanmás con los intereses de Valencia, desconfiando de su capacidad organizativa
Los productores andaluces se sienten abandonados por una entidad que identificanmás con los intereses de Valencia, desconfiando de su capacidad organizativa
Los representantes de organizaciones citrícolas de distintas provincias de Andalucía están hartos de la ineficacia y del abandono de Intercitrus y estudian lanzar un ultimátum o darse de baja de la interprofesional naranjera.
La gota que ha colmado el vaso ha el desaire recibido con motivo de la reunión que el jueves pasado mantuvieron los citricultores andaluces con altos cargos de la consejería de Agricultura de su Gobierno autonómico. Aunque estaban convocados, no acudió ningún miembro dirigente de Intercitrus, y entre los representantes de Huelva, Sevilla, Córdoba... cundió el convencimiento de que todo se debió a que el mismo día se celebraba –por la mañana– una manifestación de protesta ante un supermercado de Castellón y –por la tarde– otra reunión con el secretario general del Ministerio de Agricultura, Josep Puxeu. A ambas cosas acudieron directivos de Intercitrus.
Reiterada pasividad
Aunque todo fuera una coincidencia, los citricultores andaluces interpretaron que Intercitrus prefiere defender los intereses citrícolas de Valencia, donde radica su sede, por más que también en la Comunitat Valenciana se viene cuestionando la operatividad de la interprofesional y se critica su reiterada pasividad.
Cabe recordar que desde Murcia, y más en concreto desde el sector del limón y el pomelo, ya se evidenciaron hace tiempo estas cuestiones, hasta el punto de decidir su segregación de Intercitrus, formando entonces Ailimpo.
Ahora son los andaluces los que se sienten abandonados por Valencia, por más que comercialmente dependen, en la mayoría de los casos, de firmas exportadoras que radican aquí y han gozado de tratamientos casi distinguidos o de favor. Hasta tal punto ha sido así, al menos hasta el momento, que a menudo se ha criticado desde el campo valenciano el distinto comportamiento comercial que la mayoría de dichas firmas han tenido en unos y otros casos: limitándose a ‘apuntar para comercializar’ aquí, sin precio, y al mismo tiempo, comprando en firme allá.
Pero ya se sabe que cuando no hay harina, todo es mohína, y cada cual cuenta la feria conforme le va.
En realidad, tan hartos están de Intercitrus en Valencia como en Andalucía y no sería de extrañar que sean productores de ambas regiones los que propicien un abandono general y a la vez o exijan una refundación con garantías de actuar con eficacia.
La situación comercial está en estos momentos tan mal en Andalucía como en la Comunitat Valenciana, con ausencia de compraventas y excedentes por todos lados. Sólo en Sevilla ya se dan por perdidas 100.000 toneladas.