Camps y Valcárcel piden que se prohíba plantar más cítricos en toda la UE
Ambos presidentes exigen a Zapatero un plan para reconvertir la producción de agrios
Los presidentes de la Comunitat Valenciana y de Murcia, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, han enviado una carta conjunta al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, en la que le exigen un plan urgente para reconvertir la producción citrícola en crisis, empezando por prohibir nuevas plantaciones.
Los Gobiernos valenciano y murciano están muy preocupados por la grave situación económica del sector citrícola, que todavía se puede agravar más. Si ahora hay grandes excedentes, aún pueden ser mayores en el futuro, porque existen infinidad de fincas recién plantadas que todavía no han empezado a producir de verdad.
Para comenzar a poner freno al desaguisado actual, que puede acrecentarse, plantean la necesidad de que se prohíba plantar más naranjos, mandarinos, limoneros y pomelos, al igual que ya se hace con otros cultivos, como el viñedo, sometido a derechos de plantación; o el tabaco, el algodón, la remolacha azucarera, etc, regulados por regímenes de cupos.
La prohibición de plantar más cítricos que reclaman los Gobiernos valenciano y murciano se debería extender a todo el ámbito de la Unión Europea para ser efectiva, lo que implicaría también a Grecia, Italia, Francia (isla de Córcega), Creta y Portugal y en un futuro Turquía, cuando ingrese en la UE. En el caso de España, además de Murcia y la Comunitat Valenciana, las otras regiones afectadas son Andalucía, Cataluña (por la provincia de Tarragona) y en menor medida las islas Baleares y Canarias.
Camps y Valcárcel, que se reunieron ayer en Alicante, junto a las planas mayores de sus consejerías de Agricultura, han remitido, por carta, el acuerdo de sus peticiones al presidente Zapatero y han comunicado también el contenido de la misiva a la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, a la que han pedido una reunión urgente sobre el asunto, y a los presidentes de las demás autonomías con agrios (el conjunto de estas frutas se llaman agrios o cítricos, indistintamente), para que tengan conocimiento de lo acordado y puedan sumarse a sus planteamientos.
Las reivindicaciones de la carta se centran en cuatro puntos. El de la prohibición es el primero. Naturalmente no es cosa que pueda conceder el Gobierno central, porque se reclama para toda Europa, pero tendrá que acordarse primero como exigencia de toda España, primer país productor de la UE, y habrá que convencer a los demás países y a Bruselas, y el cauce es el del Ejecutivo de Zapatero.
El segundo punto plantea la necesidad de incrementar los controles en origen para los cítricos de países terceros, a fin de garantizar ‘‘un nivel adecuado de seguridad fitosanitaria y alimentaria’’. Europa es ahora un inmenso coladero para plagas y enfermedades de los cítricos que entran con las importaciones.
En el tercer punto se incide en que hay que emprender una ‘‘reconversión global’’ del sector ‘‘para adaptar la producción a la demanda del mercado’’. Esto es, con arranques, injertadas y replantaciones, y con financiación comunitaria.
Finalmente se pide la ‘‘creación de un Fondo de Crisis, cofinanciado por la UE, que permita regular el mercado y que contribuya a mantener un nivel de rentas digno para el agricultor’’.
Camps y Valcárcel esperan que sus propuestas sean trasladadas a Bruselas por el Gobierno de Zapatero, a quien ofrecen ‘‘total colaboración’’ para defenderlas, por entender que son ‘‘esenciales para que nuestros agricultores, cooperativas, comercios e industrias del sector tengan la competitividad que les ha caracterizado históricamente’’.
Ambos presidentes autonómicos inician mañana lunes contactos para pedir entrevistas al más alto nivel con las instituciones comunitarias.