Se acabó la Navidad. El paso de los Reyes Magos y el sorteo del Niño cerraron ayer dos semanas de festejos extraordinarios que dejan a la mayoría un poco más pobres y a algunos afortunados convertidos en nuevos millonarios. Los bombos no sonrieron ayer a la Comunitat, ya que el 92.034 del primer premio repartió sus dones, dos millones de euros a la serie, entre las localidades de Tobarra (Albacete), El Ferrol (Coruña) y Medina de Rioseco (Valladolid).
“Es la primera vez que damos un premio así. En la lotería de Navidad y en la del Niño nunca habíamos dado el premio gordo aunque en los sorteos de los sábados dimos un primer premio en 2001 y un segundo premio en 2003 y 2004”, relataba emocionado Juan Miguel Montes Sánchez, responsable de la administración número uno de Tobarra.
Como parece norma no escrita, ni él ni ninguno de sus empleados se llevaron a casa décimos del fausto número, que deja en esta localidad de 7.600 habitantes 40 millones de euros. Aun así, se les veía tan contentos como a las decenas de tobarreños que, pasadas las doce y media, se concentraron ante el despacho lotero para festejar la buena nueva. “Va a ser muy especial nuestra ‘tamborrada’ de la Semana Santa”, auguraba la concurrencia.
En Tobarra se quedaron 20 series del 92.034, y otras tantas desembarcaron en Ferrol. Después del olvido navideño, la fortuna tuvo a bien acordarse de Galicia. De la lluvia dineraria, 34 millones de euros, fue responsable la administración número 6, en pleno barrio obrero de O Inferniño, cuyo propietario, Julio Rey Regueiro, recordaba haber vendido casi todo en ventanilla, unos 170 décimos. En el exterior, un grupo de veinteañeras afortunadas poseedoras de alguno de esos décimos gritaba sin desmayo “¡nos vamos a Punta Cana!” a menear los millones.
El descorche de botellas de cava resonó también en plena Tierra de Campos vallisoletana. Diez series del primer premio se vendieron en Medina de Rioseco, aunque los cien décimos fueron a parar íntegros a Villardefrades. Los 200 vecinos de este pequeño pueblo, a 55 kilómetros de la capital castellano-leonesa, se abrazaban por la llegada de 20 millones de euros; casi todos los habitantes de Villardefrades tienen un décimo agraciado.
“Esto es algo increíble, algo que siempre ves por televisión y hoy (por ayer) resulta que los afortunados somos nosotros”, declaró el alcalde, Jorge Castro. “Sería bonito que esto pasara cada año en un pueblo distinto de España”, añadió.
Artemio Domínguez, alcalde de Medina de Rioseco, municipio de 5.000 habitantes donde tocó el gordo de Navidad en 1984, se mostró muy satisfecho porque los más de 3.200 millones de pesetas “pueden hacer resurgir la comarca”, una zona venida a menos por la crisis de la agricultura y ganadería, y por la creciente despoblación de las zonas rurales.
La fortuna de Cáceres
El segundo premio, dotado con un millón de euros por serie, fue a parar al número 87.711, cuyas 50 series fueron vendidas en la administración número 11 de Cáceres , situada en el Centro Comercial Ruta de la Plata. Los décimos se repartieron a cientos de ciudadanos de esta villa extremeña. Los billetes que acaben en 711 también tendrán premio: 1.000 euros.
Con 14.000 euros por serie fueron premiados doce números: 08.864, 19.400, 26, 432, 27.676, 27.848, 34.109, 40.696, 54.301, 63.425, 69.626, 74.659 y 82.806. El número 27.676 ha sido agraciado con mil euros, pues sus tres últimas cifras han sido una de las terminaciones agraciadas del sorteo. Han obtenido una recompensa de mil euros los números terminados en 073, 307, 427, 428, 441, 484, 495, 535, 565, 590, 676, 758 y 963.
Con 400 euros han sido premiados los décimos terminados en 12, 15, 28, 86 y 99. La pedrea de 200 euros corresponde a los números que acaben en 4, 0 y en 8.