Si echamos un vistazo a la inmensa producción cinematográfica de los últimos años, podemos darnos cuenta de que, a pesar de la cantidad de remakes y secuelas que circulan últimamente por las carteleras, la industria del cine está sorprendiendo por una gran calidad. Títulos como
Diarios de motocicleta
,
Saw
,
El secreto de Vera Drake
o
El pianista
forman parte de la historia reciente del séptimo arte y son casi de obligada visión.
Precisamente, con
El pianista,
de Roman Polanski, comienza mañana la colección de deuvedés de Cine Actual que LAS PROVINCIAS ofrece a sus lectores. Cada domingo, una de las mejores películas de los últimos años por tan sólo 5,95 euros, en una excelente edición deuvedé con calidad digital, extras e idiomas y subtítulos en varios idiomas.
Historias en las que poder contemplar a algunos de los mejores actores del cine actual como Edward Burns, Dustin Hoffman, Jean Reno, Scarlett Johansson, Adrien Brody, Angelina Jolie, Santiago Segura, Jude Law, Gael García Bernal o Pierce Brosnan, entre otros, y a directores de la talla del propio Polanski, Gus Van Sant o el japonés Takeshi Kitano, conocido en España gracias a un disparatado programa de televisión que realizó en Japón a finales de los 80: Humor Amarillo.
Mañana, la primera entrega
La colección se inicia mañana domingo con una de las mejores películas de los últimos años.
El pianista
, ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes y de tres Oscars –Mejor Película, Mejor Director, para un ausente Polanski, y Mejor Actor, para un hasta entonces casi desconocido Adrien Brody– supone una mirada desde el interior de los ghetos polacos a la amarga situación de los judíos durante la ocupación nazi de Polonia en la Segunda Guerra Mundial. La genial interpretación de Brody, además de suponerle el reconocimiento de la crítica y del público, plasmó la desesperación de millones de judío que se vieron abocados a perderlo todo durante la contienda.
Cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, Wladyslaw Szpilman, uno de los pianistas polacos más conocidos, y su familia son desalojados de su apartamento y apiñados junto a miles de personas en el ghetto de Varsovia, donde el pianista se gana la vida como puede tocando en los bares en los que se reunen colaboradores y traficantes del mercado negro.
La película supone una revisión del propio Polanski de un holocausto que sufrió en su propias carnes durante la represión nazi. Está basada en el libro escrito por el propio Szpilmann, por lo que supone un vivo y gratificante relato de la vida en el ghetto y de cómo, sorprendentemente, el pianista logró escapar y sobrevivir a un futuro muy incierto y a múltiples calamidades a través del periodo de contienda. La fuerza del tema y de las emociones que genera, junto con la bonita y amplia gama de variados personajes secundarios convierten a
El pianista
en una historia optimista y llena de esperanza a pesar del horror.