Obra: El cel dins una estança. España, 2006. Comedia. Sala L’Altre Espai
Autores: Jaume Policarpo, Xavier Puchades, Paco Zarzoso.
Dirección: Jaume Policarpo
Actores: S. Caballero, C. Juan, C. López, Á. Fígols, E. Jiménez.
En 2006, la compañía Bambalina cumplió veinticinco años. Lo celebraron con un espléndido libro que recoge aclaratorias reflexiones y puntos de vista de profesionales de la escena valenciana sobre este grupo, además de un suculento material visual y una práctica cronología. Otra celebración ha sido reponer su emblemático espectáculo
Pasionaria
, y estrenar
El cel dins una estança
, invitando a otros dramaturgos valencianos para componer el texto.
Esta decisión refleja en la obra los estilos de Jaume Policarpo, alma de Bambalina, junto a los convidados Xavier Puchades y Paco Zarzoso. Si el proyecto era generoso y participativo, su ejecución no consigue que los tres autores doten de unidad a la obra, dando lugar a registros muy distintos y difíciles de armonizar.
La idea era recrear una historia sentimental con elementos de la memoria, y situarlos en un escenario vacío, al igual que una mente evoca, y trastoca, recuerdos del pasado. La obra, sin embargo, dista de conseguir este objetivo. Su tema es una pintoresca historia de amor entre un joven y una muchacha, que comienza en un tono más o menos realista, salta a un verdadero delirio
heavy
, y finaliza con un rizo de agotamiento.
El texto es sumamente caprichoso y admite licencias de distinta índole: contradicciones, antojadizos juego con el tiempo, etc. Pero no con un estilo voluntario y coherente, sino de forma arbitraria y atada por los pelos.
Sutil espacio poético
Lo radicalmente destacable es el trabajo de Jaume Policarpo en la escenografía, con la colaboración del iluminador Juanjo Llorens y la selección musical. Han construido un sutil espacio poético, contemporáneo y de gran belleza, que además se adapta a los muy distintos tonos de este revoltijo amoroso. De igual forma, las marionetas que sirven de apoyo a los actores tienen una delicadeza sencilla y de extremado lirismo.
Por eso me ratifico en que el talento de Jaume Policarpo se concreta en la estética plástica, donde se originó Bambalina como compañía de títeres, y de donde no debe separarse. Ése es su camino, porque a Policarpo se le subleva el texto dramático. Si resultaba necesario ampliar el mercado, del infantil al adulto, debía haberse hecho profundizando en los títeres, o encontrando un autor certero para el espíritu de la compañía.