Un 10% de la población de Valencia del siglo XIV era judía. Su cultura y religión dejó un gran legado que es desconocido. Sinagogas, baños y elementos simbólicos se ocultan en el subsuelo de la ciudad.
La represión y la huida de los judíos de Valencia dejó un legado que historiadores y expertos reivindican su recuperación y el reconocimiento de la vivienda entre las calles Cardona y Vidal como la casa natal del Luis Vives.
El humanista nació en Valencia en 1493 y murió en Brujas en 1549. Fue hijo del judío Luis Vives Valeriola y de Blanquina Marc Almenara y esto le supuso para el pensador un desgraciado handicap, pues los inquisidores estaban haciendo mella en su familia.
Abandonó Valencia y se convirtió en el máximo exponente del Humanismo. Por ello, gran número de escritores apoyan un proyecto integrador que reviva la cultura de la población judía valenciana.