Acabo 2006 como otros miles de vecinos de esta ciudad, en uno de tantos atascos producidos por las compras navideñas. Las retenciones en la avenida de las Cortes Valencianas, debido a la feria de atracciones, es una buena piedra de toque para comprobar los efectos del nuevo estadio del Valencia, cuyas obras comenzarán el próximo año.
Plan de tráfico.
Releo los argumentos dichos por la alcaldesa Rita Barberá acerca de las conexiones de transporte público y la cercanía de la ronda norte. Sobre el papel, mejor que en el actual Mestalla, aunque si se quieren hacer las cosas bien, es obligada la prolongación del túnel de la avenida Pío XII, además de aparcamientos para residentes en los alrededores.
Coches y velas.
El Consorcio aún no ha iniciado las obras en la enorme explanada de la antigua estación del Grao, entre las calles Doctor Marcos Sopena y Eugenia Viñes. Pretende ser uno de los principales estacionamientos para el público que acuda a la Copa América fuera del puerto. En el extremo norte, subsiste una vieja nave ferroviaria, herrumbosa y ocupada por algunas personas sin recursos. En la parte que recae a la playa, pequeñas edificaciones pendientes de derribo. Queda por ver qué ocurrirá con estas dos zonas, aunque convendría un proyecto más completo que un mero adecentamiento del solar.
Concurso de la marina.
Un deseo para 2007 sería por mi parte que los arquitectos presenten ideas modernas y originales para el gran espacio en el puerto que dejará la Copa. De esa apuesta depende en gran medida el futuro turístico de Valencia, al coincidir con la recta final de las obras en la Ciudad de las Artes.
Balance. El año que hoy acaba también ha servido para culminar la remodelación de la avenida del Puerto, una obra tan fundamental para conectar la ciudad con el puerto y las playas como será en su día la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. Pocos meses después de su inauguración, los resultados son francamente positivos, a pesar de los malos augurios, sobre todo para las líneas de la EMT.
Más proyectos.
Tras esa experiencia, sería conveniente echar un vistazo a otras avenidas desastradas y que merecen un lavado de cara urgente. Una vez que entre en servicio la conexión de la ronda norte con Cortes Valencianas, no le vendría mal un repaso al eje formado por Peset Aleixandre y Primado Reig. En el otro extremo de la ciudad, Pérez Galdós y Peris y Valero, como otros dos bulevares de gran intensidad de tráfico con escasa presencia de jardinería, bancos y aceras anchas para los peatones.
Visita del Papa.
Acaba el año también sin que se hayan iniciado las obras de colocación del hito que recordará el paso de Benedicto XVI por Valencia, en el puente de Monteolivete. Además, siguen a escasa distancia un enorme montón de tierra junto al Palau de les Arts, que retrasa la finalización del jardín.